El nivel de manipulación de esta campaña presidencial está superando todo récord.
Plata, redes sociales, inteligencia artificial, manipulación emocional, digital y estadística, indebida participación en política, intervención extranjera, intervención judicial, amenazas y demandas han superado de lejos a la plaza pública y las viejas maquinarias clientelistas como determinantes electorales.
En todo sentido es una ruptura política, comunicacional e institucional que solo vamos a lamentar y padecer.
Independientemente de quien “gane”, ya perdimos todos.
¿Hasta cuándo permitiremos estos adefesios urbanos?
Lo de Buenvivir es inaceptable: construyen sin criterio estético y dañan el entorno.
La estética también importa. Bogotá no puede estar fallando en todos los sentidos💔necesitamos que la ciudad funcione.
¿Qué opinan?