Murió mi abuela y el funeral coincidió con el cumpleaños de una amiga. Le dije que no hacía falta que viniera, que todo estaba bien y que apenas conocía a mi abuela. Me contestó: «Ya, pero a ti sí te conozco y quiero estar ahí contigo».
Y ahí entendí muchas cosas.
Una relación sana, te pone a prueba mucho más que una tóxica, porque no te va dejar huir, te pone frente al espejo y te dice: muéstrame quién eres, comunicate, crece conmigo y es por eso que el amor verdadero asusta más que el que trae caos.