Hoy definitivamente dejo de creer en la compañía y en la amistad, creo que te das cuenta que realmente nadie te apoya en las malas, que nadie comprende tu sentir, que nadie está para ti sin juzgarte no se… a final de cuentas eres reemplazable por alguien más tarde o temprano.
Estar tanto en casa sin nada que hacer y sin hablar, me hizo recordar que existe esta madre y que es el único medio donde me puedo quejar, expresar o decir lo que siento sin sentirme criticado porque a nadie le importa.