hay mucha gente que no entiende que lo que llora el pueblo es el desamparo de perder a alguien que te interprete. Alguien que te represente, alguien que te lleve como colectivo con armas que vos no tenés. Nosotros no somos poetas somos obreros, trabajadores, poetas son unos pocos
Lo que siempre me voló la cabeza fue lo profundamente argentino que eran Los Redondos. El fenómeno cultural más trascendente de Argentina que ni asomaba por fuera de nuestras fronteras. Solo un rocanrol del país. En fin nada eso.
Me uní a Los Redondos por su oscuridad. No es el fenómeno de masas o la bohemia, es casi lo opuesto, algo que solo pasa dentro del individuo. Escribieron música de una belleza corrupta, la que descubrís cuando sos chico y salís de noche y ves al placer en un mundo de bestias.
Nunca nos subestimó. Nos habló en lunfardo de cosas complejas y con palabras pretenciosas contó secuencias de esquina. Hizo bailar a los filósofos y leer a los ladrones.