Dominamos mas a Cabo Verde que Argentina. Si no cometíamos errores de Baby Futbol ganábamos cómodo.
Vamos a valorar a Bielsa con el tiempo, cuando volvamos al centro a la olla.
Es una novedad importante pensando en la selección las llegadas de Álvaro Rodríguez [2004] y Facundo Bernal [2003] a Bournemouth y Betis respectivamente.
Ambos deberían ser activos importantes del recambio de la mayor. Y que compitan al máximo nivel es fundamental.
Para muchos, el empate que había conseguido Cabo Verde contra España no había sido suficiente como para considerarlo un gran equipo. Luego, lo volvió a demostrar ante Uruguay, aunque muchos, seguían dudando de este equipo. Sin embargo, el partido que hizo hoy ante Argentina evidenció tres claras conclusiones: Cabo Verde se transformó en una de las grandes revelaciones del Mundial; Uruguay tuvo el grupo más difícil del torneo y, por último, volví a rememorar los errores infantiles que cometimos y me volví a calentar porque volví a confirmar que quedamos eliminados muy injustamente.
Argelia es una Marruecos sin explotar todavía, me atrae mucho la manera que combina en precisión y velocidad, muy buenos jugadores que pasan por abajo del radar y que si meten una siguiente generación fuerte de jugadores pueden dar muchísimo.
Argelia es una Marruecos sin explotar todavía, me atrae mucho la manera que combina en precisión y velocidad, muy buenos jugadores que pasan por abajo del radar y que si meten una siguiente generación fuerte de jugadores pueden dar muchísimo.
@FlavioAzzaro Los cagaron a pelotazos y simplemente no entró la pelota, pero se metieron atrás todo el partido. No respetarlos es salirles a jugar de igual a igual como le salió ecuador a Alemania por ej.
No acomoden el discurso por el resultado nomas
Si Japón contratará a
Marcelo Bielsa.
El 2030 son campeones mundiales.
Son el tipo de jugadores que entienden de qué se trata el sacrificio, la metodología y el orden.
Una cultura que valora la creatividad pero qué desprecia la improvisación al pedo.
Gente que banca a Bielsa: Guardiola, Pochettino, Scaloni, Aimar
Gente que defenestra a Bielsa: Giovanelli, Diego Muñoz y Ana Inés Martínez
Nunca fue tan fácil.
Carta abierta a Marcelo Bielsa
Querido Marcelo:
Te escribo después de escuchar tu última conferencia como entrenador de Uruguay. No fue una despedida más. Fue una de esas intervenciones que obligan a apagar el ruido para escuchar lo que hay detrás de las palabras. Porque, más allá del fútbol, hablaste de algo mucho más profundo: de la responsabilidad, del fracaso, de la soledad y del precio que tiene sostener una convicción.
Tu liderazgo siempre fue total. Exigente hasta el límite, obsesivo con los detalles, inflexible con los principios. Nunca pediste menos de lo que creías posible. Les pediste a tus jugadores el cuerpo, la cabeza, el corazón. Y ellos respondieron. Corrieron, se comprometieron, intentaron.
Pero vos mismo reconociste que sostener esa idea les costó demasiado. Que mientras algunos equipos juegan con naturalidad, el tuyo necesitaba un esfuerzo permanente para parecerse a lo que imaginabas. Ahí aparece una verdad incómoda: no alcanza con que un líder convenza; el desafío es que su visión deje de depender de él y termine habitando a los demás.
Porque un liderazgo puede despertar compromiso y, al mismo tiempo, generar un peso difícil de sostener. Puede movilizar y también agotar. Puede inspirar, pero si toda la energía nace de quien conduce, el riesgo es que el proyecto nunca termine de ser verdaderamente colectivo.
Y entonces llegó esa frase que todavía resuena: “Soy el responsable de esta decepción.” Después vino otra, todavía más dura: “Lo que yo le dejo al fútbol uruguayo es nada.”
No sé si esa afirmación es verdadera. Creo, más bien, que es la forma que encontraste para hacerte cargo sin buscar refugio en las excusas. Pero también revela algo que excede al fútbol: la inmensa soledad que muchas veces acompaña a quien lidera.
Vivimos en una época que reclama procesos, pero solo aplaude resultados. Que habla de construir, aunque tenga cada vez menos paciencia para esperar y escuchar. Que celebra el esfuerzo únicamente cuando termina levantando una copa. Si no hay triunfo, pareciera que nada existió.
Por eso también resulta tan incómodo escucharte. Porque te negaste a fabricar un relato que maquillara la derrota. Pudiste hablar de crecimiento, de identidad, de bases para el futuro. Elegiste no hacerlo. Preferiste una verdad que duele antes que una mentira que tranquiliza.
Y, sin embargo, ahí también aparece una paradoja. Los seres humanos no vivimos solo de resultados. También vivimos de los relatos que nos ayudan a darle sentido a lo que atravesamos. No para negar la realidad, sino para poder seguir caminando después de una caída. A veces la verdad necesita de la esperanza para no convertirse únicamente en peso.
Creo que es por eso que tu figura genera tanta admiración como resistencia. Porque nos enfrenta con nuestras propias contradicciones. Queremos líderes auténticos, pero que no incomoden. Queremos exigencia, pero sin desgaste. Queremos excelencia, pero sin atravesar el costo emocional que implica alcanzarla. Queremos procesos largos… siempre y cuando den resultados rápidos.
Tu paso por Uruguay no habla solamente de vos. También habla de nosotros.
La pregunta no es si Bielsa fracasó o no. La pregunta es qué hacemos como sociedad con quienes se animan a sostener una idea cuando el éxito no llega. Si solo sabemos medir el valor de una persona por el resultado final, entonces no estamos perdiendo solamente entrenadores. Estamos perdiendo la capacidad de reconocer el coraje, la coherencia y la dignidad cuando no vienen envueltos en una medalla.
El verdadero legado de tu líderazgo comenzará mucho después, cuando alguien, en silencio, decida hacer las cosas con más honestidad, con más responsabilidad o con más compromiso porque un día se cruzó con tu ejemplo.
Y si eso ocurre, entonces hay derrotas que no son el final de nada. Son apenas una semilla que todavía no aprendimos a reconocer.
Con respeto y admiración,
Muchas gracias.
Atendió boludos Bielsa. Sin caer en bajezas, les argumentó todo. Lamentablemente toca aceptar que tenemos un par de personajes entre los jugadores y son unos caprichosos.
Algunos jugadores no toleraban charlas de 10 MINUTOS. Los saturaba mentalmente. Es una vergüenza. Una falta de respeto a la camiseta.
Con Uruguay no le ganaron a nadie. El que no quiera ver el video que se quede en su casa
“La culpa es de Bielsa” 🤦🏻♂️
Lo único que le pido DON Marcelo Bielsa es que no perdone, que no tenga ni ética ni códigos, le pido que los incendie a todos, jugadores, prensa, AUF a todos.
Perdón Don Marcelo.
AHORA| Marcelo Bielsa se despidió del plantel de Uruguay en una reunión en Playa del Carmen. Durante el encuentro, que tuvo duros pasajes, el entrenador apuntó contra los referentes: "Me dejaron solo" reflexionó.
@SC_ESPN@ESPNUruguay@ESPNArgentina@somosfix@elespectadoruy
Los hipnotizados de Tabarez están escribiendo todos juntos a la vez. Ver ese Uruguay era como ver el Paraguay de Alfaro. Dolor de cabeza, engordabas porque ibas a la heladera, mirabas el celular, no se juega más así. Hay que llamar otro DT del mismo modelo de Bielsa. Sin dudarlo.