Quien en España compre un aceite marroquí por disfrazado que vaya, no tiene perdón. El gobierno criminal español, siervo del Rey de Marruecos, y la masiva corrupcion en Bruselas generada por el socialismo y el dinero marroquí han lanzado una yihad para la penetración del aceite de Marruecos y la destruccion del olivar español.
Tiene cojones que con 36 grados te dibujen el infierno.
¡Sinvergüenzas que quieren aterrorizar a la gente para que les entregue su dinero y su libertad!
To the Americans:
I've travelled all over the world. I've familiarized myself with many places, and met many people. And I'm a Canadian, although I’m privileged to reside once again in the States.
And here's something I've noticed, and it’s a key element of America's continuing greatness:
You bloody Americans value success, and you believe in its existence.
This is something that doesn't really happen anywhere else in the world. Even in other free democracies—the United Kingdom; Finland, Sweden, and Norway; Australia, New Zealand and Canada; Germany, France, and the Netherlands (great countries all)—a counterproductive cynicism too often reigns.
Success is equated with exploitation.
Ambition is looked upon with contempt.
This happens sometimes in the United States too—particularly among the miserable progressives, who confuse their resentment, ingratitude and unearned skepticism with wisdom.
But in your great country, by and large, striving is admired and success celebrated.
This means that more people strive and succeed in the US than anywhere else. And it's increasingly obvious. You remain stunningly more innovative and productive than any people anywhere else on the planet.
And so I say, as all should who are fortunate enough to live in the western world, let alone America:
Thank God for the United States.
Thank God for the wisdom of its founders.
Thank God for its faith in the free market and in the natural rights of man.
Happy birthday, you damn Yankees and Southerners.
Long may your admirable country dominate the world.
Long may your freedom and hope provide an example to those suffering everywhere at the hands of their malevolent states.
May your two and a half centuries of unparallelled success be just the beginning.
Your country is the light of the world, and the city on the hill.
Thank God for the USA.
Happy 250th.
Dr. Jordan B. Peterson
El 19 de enero me atendieron en el Servicio de Urgencias del hospital @HUnivValdecilla (HUMV).
Siempre tuve una experiencia excelente en el HUMV: profesionales y medios de primer nivel. Para mí, el hospital es un orgullo colectivo.
Aquella tarde, sin embargo, me atendió una doctora que cometió graves irregularidades.
Yo tenía una brecha sangrante en la cabeza, pero al ver cómo se estaba desarrollando el episodio quise marcharme para que me atendieran en otro sitio.
La doctora, sin embargo, me impidió por la fuerza abandonar el hospital, pues quería que me sometiera a unas pruebas que yo no consentía.
Esta fue una primera irregularidad, pues un paciente tiene derecho al alta voluntaria¹, incluso en contra del criterio del médico. Retenerme contra mi voluntad fue, en mi opinión, una detención ilegal.
Lo peor, sin embargo, estaba por llegar:
La doctora entró al box con varios celadores y enfermeros y me ataron con correas a la camilla. Aquello me resultó absolutamente humillante, y así lo expresé. Me estremezco mientras lo escribo, pero no os imagináis la angustia e indefensión que siento mientras escribo estas líneas.
Tras inmovilizarme de pies y manos yo me negué en redondo a someterme a ninguna prueba y pedí marcharme. La doctora, sin embargo, me amenazó con hacerme las pruebas «por las buenas o por las malas». Yo puse mi teléfono a grabar y respondí que eso era ilegal y que iba a denunciarla.
Un rato después la doctora regresó al box acompañada de una enfermera y dos vigilantes de seguridad. Me dijo que iba a sacarme sangre «sí o sí». Yo repetí que no consentía esa extracción. Entonces se acercó y pude leer su nombre en su uniforme. Lo tengo grabado en el móvil.
Atado de pies y manos no pude evitar, claro, que me extrajeran varios tubos de sangre, mientras yo repetía todo el rato que no consentía aquello y que les iba a denunciar.
Quizá desde fuera no se entienda, pero estoy temblando mientras escribo esto, angustiado y con ganas de llorar. Me tenían inmovilizado y herido y entre cuatro —dos de ellos, vigilantes de seguridad— me forzaron un procedimiento médico. Esto es absolutamente ilegal² y, en mi opinión, un delito de coacciones.
Llevo desde enero teniendo pesadillas con esto, y a veces me despierto de noche gritando, evocando el box, las correas y la doctora. Igual desde fuera no se entiende, pero yo lo viví así y aquello me tiene roto desde entonces.
Yo decía todo el rato —e insisto, está grabado— que me sometería voluntariamente a las pruebas si me soltaba, porque que no accedería estando atado, pues me sentía vejado y humillado. Pero no sirvió de nada, y la doctora me tuvo más de cuatro horas así.
Yo pedía continuamente agua, porque la pérdida de sangre provoca, por lo visto, mucha sed. Me acercaban un vaso de plástico y lo rellenaban muchas veces, porque me moría de sed.
Al cabo de una rato expliqué que necesitaba orinar, pero no me dejaban ir al servicio. Me dijeron, literalmente, «puedes aguantar más».
Un rato después la doctora regresó al box y me entregó una pastilla. Me dijo que me dejaría ir al servicio si me la tomaba. Yo pensé que quería drogarme para que me sometiera a lo que rechazaba y, naturalmente, la tiré a una papelera.
Cuando ya no podía retener la orina más, me trajeron un recipiente para que orinara en él, pero atado de pies y manos a la camilla. Aquello me pareció el colmo de la humillación e indignidad, y así lo expresé. Le dio igual.
Tras varias horas así, la doctora regresó, me pusieron un aparato eléctrico a los pies de la camilla y ordenó que me llevaran a otra estancia. Yo sentí pánico mientras me llevaban y pregunté qué era aquello. Me dijo, literalmente, que no era asunto mío, y que yo hacía demasiadas preguntas.
Ya en la otra estancia la doctora se marchó y me dejó con otro médico. Eso me tranquilizó mucho, porque yo tenía miedo a la doctora que me había atado y amenazado. El nuevo médico era muy amable, me soltó y entonces me sometí voluntariamente a un TAC en la cabeza. Tenía la camisa, el cuello y las manos llenas de sangre (la foto de abajo es después de que me limpiaran la mano).
Ya liberado, me devolvieron al box y vino otro doctor diferente, igualmente muy amable, que me explicó que no había signos de lesión interna y que me suturarían la herida. Accedí.
Al marchar me entregó el informe de alta. Comencé a leerlo y yo no daba crédito a lo que leía: ponía que yo había bebido «una botella de vodka» (¡falso!) y que acudí al hospital por «violencia y agresividad» (¡absolutamente falso!).
Yo creo, aunque no puedo probarlo, que la doctora introdujo esas falsedades tras decirle que la iba a denunciar. Quizá borró su nombre del informe clínico por la misma razón, pues el nombre de los otros médicos sí aparece en él.
Leer las falsedades del informe me dolió tanto como lo vivido en el box. Destruí el papel allí mismo y me fui. Cuando llegué a casa, estaba roto.
Tardé días en procesar todo. Pensé que una forma de repararlo sería explicar al hospital lo sucedido y poner una denuncia formal contra la doctora. Registré un escrito y lo envié al HUMV.
El hospital me contestó dos meses y medio después³. Decían que yo había consentido la extracción de sangre, y no me facilitaron ni la documentación que solicitaba ni la identidad de la doctora. Esto es otra irregularidad⁴.
Me sentí insultado. Estaba convencido de que el HUMV lo investigaría y me ampararía, pero no hicieron nada.
Entonces aprendí que puedo acceder a mi historia clínica digital. La ley dice que el nombre de la doctora y la enfermera tienen que aparecer en ella. ¡Pero ni rastro de ambas! Otra irregularidad⁴.
Revisando mi historia clínica, sin embargo, encontré algo que me hizo literalmente llorar: ¡la doctora había ordenado un test de drogas sobre una muestra de orina que tomó del recipiente que me entregó!
Yo no tenía ni idea de eso. Nunca me sometí voluntariamente a ningún test de nada. Pero ella tomó subrepticiamente una muestra de mi orina y ordenó analizarla sin mi consentimiento y sin informarme. ¡Esto es completamente ilegal!²
Además, ocultó del informe clínico el resultado del test. ¡Si no llego a consultar mi historia clínica, nunca me hubiera enterado! Cuando pienso en todo esto, se me saltan las lágrimas.
El test, naturalmente, dio negativo para todas las sustancias ilegales (yo nunca he consumido ninguna droga).
Una noche, en otra de las pesadillas que recurrentemente tengo, me acordé de que tenía todo registrado en el teléfono y salté de un bote de la cama. ¡Estaba tan traumatizado que me había olvidado!
En las grabaciones tengo el nombre de la doctora, pues lo leí de su uniforme. Entonces lo busqué en el directorio del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, así como en varios colegios territoriales, pero nada. ¡No hay en España ningún médico colegiado con ese nombre, ni otros parecidos que he probado!
Registré entonces (abril) un segundo escrito ante el HUMV. Pero nadie respondió. Envié varios correos electrónicos pidiendo conocer la identidad de la doctora y acceder a la documentación del episodio.
A día de hoy nadie me ha contestado.
Se me ocurrió pedir amparo a la instancia superior, el Servicio Cántabro de Salud. El 28 de abril registré un detallado escrito de ejercicio de derechos en materia de protección de datos personales ante el @SCSalud. Las muestras biológicas —sangre, orina—, son datos personales.
El RGPD dice que el SCS tiene un mes para contestar. Sin embargo, han transcurrido más de dos y no han contestado. Esto es otra irregularidad.⁵
Ante este nuevo incumplimiento del SCS, escribí a su Delegado de Protección de Datos, pero este me remitió de nuevo al SCS.
Entonces se me ocurrió presentar un segundo escrito pidiendo la identidad de los médicos que accedieron a mi historia clínica aquel día, pues en el registro de accesos tiene que estar la identidad de la doctora.
Pero me respondieron que «por protección de datos» no me lo pueden dar. Una ley estatal y otra autonómica me otorgan derecho explícito a conocer la identidad de la doctora que me atendió aquel día⁴. Pero se amparan en la vaga excusa de la protección de datos para vulnerar mi derecho.
Me queda poner una reclamación ante la AEPD. Pero si la estimaran no habría ninguna sanción, pues las Administraciones públicas solo pueden ser apercibidas. No pasa nada.
Tras esta penosa penitencia os podéis imaginar qué confianza me queda ya en el sistema público de salud: ninguna.
Sintiéndome totalmente desamparado, y tras meses de escritos y esperas, llamé por teléfono al HUMV y pedí hablar con el director médico del hospital. Pero me dijeron que no me podían pasar con él. Pedí entonces hablar con el director gerente, y me pasaron con un contestador automático.
Con las tripas revueltas por todo esto, hace más de un mes hice de ellas corazón y acudí al HUMV y me puse frente a la puerta del despacho de la responsable del Servicio de Atención al Usuario hasta que conseguí hablar con ella.
La responsable fue muy amable y me escuchó con atención. Luego me dijo que se interesaría por mi caso y me contestaría «en unos días». Le di aliviado las gracias y volví a casa. Estuve dos días destrozado.
Pero ha transcurrido más de un mes de aquel último cartucho y nadie en el HUMV ni el SCS me ha contestado. Estamos en julio y nadie me dice la identidad o el número de colegiación de la doctora que me atendió en enero. Pronto se irán de vacaciones. Agosto es inhábil en muchos sitios.
A estas alturas, comienzo a sospechar que la doctora que me atendió no está colegiada, lo que sería gravísimo.
Yo reclamo saber la identidad de la doctora para interponer una denuncia contra ella, pero tras cinco meses y pico de gestiones, ni el HUMV ni el SCS contestan mis escritos.
Cada vez que paso por delante del hospital me entran ganas de llorar. Siento miedo y angustia cuando veo a un médico, porque vuelven a mi cabeza aquellas largas horas inmovilizado, herido, amenazado y forzado.
Y cuando he pedido amparo por los cauces formales, siento que se despliega contra mí otra violencia, que es la institucional.
La semana pasada ya no pude más y me empadroné en Bilbao. Yo vivo en Santander, pero a raíz de todo esto empecé a pensar en marcharme de Cantabria, porque cada vez que veo el HUMV o la sanidad cántabra, me rompo por dentro. Cambiando de domicilio puedo usar el sistema vasco de salud, que es diferente.
Hoy, sin embargo, he comprobado que no puedo pedir cita médica ni en la sanidad cántabra ni en la vasca: ninguno de ambos sistemas me reconoce como usuario. Estoy en un limbo.
Escribo esto para pedir auxilio. Y porque ya no me quedan más recursos. He dirigido escritos, realizado llamadas y hablado con todas las personas a mi alcance. Pero el sistema público incumple sus propias normas y conculca mis derechos.
Solo me queda publicar esto y preguntar si tengo algún amigo en el HUMV que, desde dentro, me pueda facilitar la información a que legalmente tengo derecho.
Si es así, en privado le facilitaré el nombre que la doctora portaba en su uniforme.
___
¹ Art. 21 de la Ley 41/2002.
² Art. 8 de la misma ley.
³ La instrucción 1/2008 de la Dirección General
de Ordenación, Inspección y Atención Sanitaria de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Cantabria establece un plazo de un mes.
⁴ Art. 5.1 de la Ley 44/2003, art. 36.1 de la Ley 7/2002 de Cantabria y art. 14.1 de la Ley 41/2002.
⁵ Art 12 del RGPD.
Yo estaba de acuerdo con esto hasta hace bien poco. La diferenciación entre civil y ciudadano de Heinlein me parecía lógica, consecuente y beneficiosa para cualquier comunidad (cualquier norma que refuerce la realidad frente a cuentos dulces lo es) En suma, yo no debería poder decidir en un gobierno que te obligue a ti a matar y morir (en parte, por mis decisiones) pero que no me obligue a mí.
Sin embargo aprendí gracias a @Alvaro_DMaria que la forma en que una comunidad se constituye y gobierna evoluciona por un factor clave: la tecnología bélica, o sea, su conocimiento técnico para atacar y defenderse. Si las guerras del mañana (casi casi hoy) se ejecutan con drones, epidemias, desinformación y virus informáticos... ¿cabe hablar de una "disponibilidad para la guerra"? ¿Acaso si nos pinchan, no sangramos todos por igual en este nuevo tipo de guerra?
Lo que nos hicieron a los valencianos abandonados durante 3 eternos días en una situación bélica, fue inhumano, eso no lo hacen ni las bestias. No olvidaremos jamás, ni los valencianos ni ningún ser con un mínimo de conciencia. Nos gobiernan criminales.
Esto es @CarlosHQuero
esto es VOX
Lean con atención. Porque no se puede decir mejor.
“[…] No es ni normal, ni natural, ni neutral que los Españoles tengan que competir con un número potencialmente infinito de personas por un número estrictamente finito de recursos, de ayudas, de servicios. Esa pulsión contra lo propio, contra lo amado, contra lo cercano, contra lo real… no solamente es irresponsable y cruel; es también una extravagancia intelectual propia de esta era del desarraigo. Es algo que habría sido incapaz de pensar, de imaginar o incluso de concebir el ser humano a lo largo de los siglos.
Porque llegar a tolerar y a justificar la actual situación de desplazamiento nacional en prestaciones sociales, en vivienda o en empleo, es la consecuencia de pensar, en primer lugar, que no hay un “nosotros”, y que por tanto tampoco hay un “los otros”, y que en definitiva no hay ni deberes, ni obligaciones, ni compromisos; ni con nuestros seres queridos, ni con nuestras familias, ni con nuestros amigos, ni con nuestros vecinos, ni con nuestros compatriotas. Que lo único que existe es el derecho a desentenderse de los nuestros y no el deber de protegerlos. Que las relaciones entre personas son meros contratos o actos administrativos; que detrás no hay amor, ni cultura común, ni historia, ni nada que proteger ni cuidar. Que las naciones o las comunidades son simples accidentes; que sólo somos números.
En consecuencia, solamente desde esta triste perspectiva, en la que las personas ni compartimos nada ni pertenecemos a nada, puede entenderse que se haya forzado al español a convivir con listas de espera interminables, con urgencias saturadas; que se le haya privado de la posibilidad de acceder a una vivienda después de haber permitido la entrada de cerca de cinco millones de personas en cerca de cinco años, o que por idénticos motivos se haya llevado a los servicios sociales y públicos al desamparo y la degradación absolutas. Ni en España cabe todo el mundo, ni somos el hospital de todo el mundo, ni somos la residencia de todo el mundo, ni España es un folio en blanco en el que se pueda esculpir una nueva identidad.
Somos una comunidad nacional con rasgos distintivos y con una doble misión: la primera, garantizar nuestra continuidad histórica. Y la segunda, cuidar, abrazar y elevar a aquel de los nuestros al que le va peor, para que pueda ser libre y para que pueda mirar al futuro con esperanza. Porque la justicia social, si quiere ser algo más que un simple brindis al sol o una declaración pomposa, requiere de concreciones, requiere de fronteras y de limitaciones. Es un derecho histórico de los españoles que sus necesidades sean atendidas en primer lugar; y es también un deber histórico de las autoridades obedecer este mandato. […]
Frente a los mitos, frente a las utopías, frente a las ensoñaciones cosmopolitas, hay que reivindicar la política de las causas pequeñas; de las cosas pequeñas. De las cosas concretas: de las viviendas, de las familias, de los polígonos, de las guarderías, de los empleos. Quizá esto sea poca cosa comparado con la inmensidad del mundo, pero les aseguro que no hay causa más grande que poder dotar al pueblo español de dignidad material, aliento comunitario, justicia social y fe en un futuro compartido.
El Congreso tumba la reforma electoral de Vox 🥦 que pretendía contar los votos por correo en urnas diferenciadas
Ha contado con el rechazo del resto de grupos 💧 🌹 🌷 🍋 🍃 🍇 🍈 🪻 🧀 🥥🥔, que consideran que con el sistema actual no existe riesgo de fraude.
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https://t.co/0sjiRWwEsp
"Si un embarazo deseado es fuente de alegría porque «estoy esperando un hijo», ¿puede la mera voluntad arbitraria de la madre cambiar la naturaleza del ser que late en su vientre? ¿se metamorfosea el «hijo» ―cuya pérdida, de ser deseado, traumatiza a la madre― en un conjunto de células o una forma de vida indeterminada a la que se puede poner fin de forma violenta?"
https://t.co/uaAUzoGFQZ
-La primera universidad de América fue fundada por España:
Santo Domingo, 1538
-La primera universidad de Asia fue fundada por España:
Filipinas, 1611
España fundó más universidades en sus territorios que Alemania, Italia, Inglaterra y Francia juntas en los suyos
🔴 LA NOTICIA PARA RADICALIZARTE HOY
Informes policiales revelan que la regularización masiva de Sánchez traerá 1,5 millones de inmigrantes + 4-5 millones de familiares reagrupados en 4 años
Efecto llamada de irregulares de toda Europa
Fraudes masivos y colapso administrativo
Y el Gobierno lo declara secreto de Estado estos informes https://t.co/vn1EpVIDav
@carlosadams No “tiene que nada que ver” hasta el momento en que les dejamos crear instituciones y leyes que terminan haciendo que sí tenga que ver. Se “dan la razón” a ellos mismos, a posteriori y a costa de joderlo TODO.
History's first trillionaire is a guy who catches rockets out of the sky with chopsticks and beams internet to every dead zone on the planet.
Same guy ships cars that drive themselves, humanoid robots for the factory floor, brain chips that let paralyzed people move a cursor with pure thought, and an AI running on a supercomputer his team stood up in months instead of years.
And the people crashing out about his net worth are doing it on the app he owns. The same app governments spent years trying to censor.
You cannot legislate a rocket into orbit.
⭕️ Esto es un Hito del que no se está hablando lo suficiente, y es por @vox_es.
Si estas políticas se consolidan a nivel central, ahorraríamos más de 4.500 millones de € al año. Imagínense ese dinero inyectado en sanidad.
Luego habría que auditar y eliminar mucho aparato improductivo. Podríamos tener un país puntero en servicios públicos con una receta muy simple:
EFICIENCIA DEL GASTO PÚBLICO.
Hace más de 7 años que nos conocemos @Igarrigavaz
Siempre me ha ayudado en la lucha contra la ELA, sin hacerlo público y con discreción.
Hoy hemos hecho un brindis por la vida, y me ha enseñado en su móvil centros de injertos capilares 😂
Doy gracias a Dios por haberte conocido, amigo😘🙏