Nadie te prepara para estos días, similar a cuando se nos fue el Diego. Tal vez el mundo quedaba chico para un ser tan grande. Gracias Carlos Alberto, cuando no quería escuchar a nadie elegía escucharte a vos. Hoy voy a beber en la copa más linda
Juegan a primero yo y después a también yo Y a las migas para mí (SIEMPRE) Y cierran el juego porque ya saben que El tonto nunca puede oler al Diablo (vida mía!) ni si caga en su nariz