Breve recordatorio: deja de contarle a todo el mundo tus sueños, tus metas, tus ideas. No todos los que le dan like a tu post, les gusta tu vida. Avanza en silencio y mientras otros duermen.
#danielhabif
Señor, lléname de Ti hasta que no haya espacio para el vacío. Que Tu presencia sea suficiente en cada área de mi vida. No quiero buscar afuera lo que solo Tú puedes dar. Sé mi todo, mi centro y mi plenitud.
Inquebrantable soy en tu nombre.
Amén.
Dios mío, recuérdame que esta vida es pasajera. No quiero invertirlo todo en lo temporal. Ayúdame a vivir con una perspectiva eterna. Que mis decisiones tengan peso más allá de este momento.
Inquebrantable soy en tu nombre.
Amén.
Creo que el hombre se puede permitir por un tiempo andar sin destino siempre y cuando, tengas el compromiso firme de no traicionarse a si mismo. Hoy no sé dónde voy a comer mañana, pero sé que no voy a comer en la mesa de los que me humillaron. No es un asunto de falta de perdón, sino de sabiduría. Perdónalos, pero eso no significa convivencia.
Pablo le escribió a los Filipenses lo siguiente: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta. Lo curioso del verbo, es que él habla de extenderse, todavía no de llegar. La meta no estaba clara. Lo que sí estaba clarísimo era el atrás, ese pasado al que renunciaba sin pensarlo mas. La vida espiritual casi siempre se construye así: con un atrás que ya no tiene puerta abierta y un adelante que se va revelando paso a paso.
Las personas que superan eventos difíciles más rápido no son las que tienen menos sentimientos. Son las que distinguen claramente entre procesar el evento y rumiar el evento. Procesar requiere tiempo limitado y produce aprendizaje. Rumiar es ilimitado y produce desgaste. La diferencia es operativa, no emocional. La lástima propia, vista desde la lógica de costo-beneficio, es una de las inversiones de peor rendimiento que existen.
Consume energía, atrofia capacidad, deteriora vínculos, retrasa decisiones. Un análisis frío de su rentabilidad llevaría a cualquier inversor racional a desinvertir de inmediato. Es probable que el primer paso para salir sea exactamente ese: dejar de tratarla como sentimiento y empezar a tratarla como una mala decisión sostenida.
Búscalo en oración, no te enfríes, ora como lo hizo Salomon pidiendo por los demás, así como lo hizo Jesus no pidiendo solo para El, así vendrá el Espíritu Santo sobre de ti y verás su luz como el alba.
4 señales de que alguien es emocionalmente inmaduro:
Número 1: siempre se ponen a la defensiva. Di algo aunque sea ligeramente crítico y observa qué pasa. O se cierran o te lo devuelven. Contra ti. Las personas emocionalmente inmaduras no pueden separar la retroalimentación de un ataque, así que su ego entra directamente en modo de protección. Mientras más acertado sea tu punto, más fuerte será la reacción. No están respondiendo a lo que dijiste. Están reaccionando a lo expuestos que se sintieron. La madurez emocional es poder escuchar algo incómodo y realmente sostenerlo, en lugar de convertirlo en una pelea.
Número 2: constantemente desvían la culpa. Nada es nunca su responsabilidad. La historia se distorsiona o el enfoque cambia antes de que siquiera puedas terminar tu frase. Asumir responsabilidad se siente amenazante porque su autoestima no es lo suficientemente estable como para tolerar estar equivocados.
Entonces la responsabilidad se aleja de ellos y se coloca sobre ti. Una persona madura puede decir: “Eso fue cosa mía”, y hacerse responsable.
Número 3: recurren a la pasivo-agresividad en lugar de decir qué está mal. Se enfrían, cambia el tono, aparece el silencio, y se espera que tú lo adivines. Puedes sentir que algo no está bien, pero nunca se nombra. La pasivo-agresividad es lo que ocurre cuando alguien siente enojo pero no se siente seguro de expresarlo directamente. La madurez emocional suena a ser claro incluso cuando es incómodo.
Número 4: manipulan con culpa. No piden lo que necesitan. Te hacen sentir responsable de cómo se sienten hasta que cedes. Y una vez que eso funciona, se vuelve un patrón. Pero si sigues sacrificando tus necesidades solo para mantener la paz, eso es un problema muy grande.
#danielhabif
Señor mío, hoy no vengo a pedirte,
porque entendí
que hay cosas que no se destraban con fuerza,
sino con entrega.
Me cansé de sostener versiones de mí
que ya no tienen vida.
Así que hoy,
te entrego lo que entiendo
y también lo que no.
Lo que me duele,
lo que me cuesta,
y lo que todavía me resisto a soltar.
Desarma en mí lo que construí sin Ti.
Y levanta lo que sí viene de Tu verdad.
No quiero medias tintas.
No quiero obediencia parcial.
Quiero rendirme completo.
Aunque me incomode,
aunque me confronte,
aunque me cambie.
Porque sé que en Ti
perder, es verdaderamente ganar.
Inquebrantable soy en tu nombre. TE AMO JESÚS!
Amén.
#Messi saluda a Trump… y de inmediato lo llaman “traidor”, “vende patria” y "cómplice asesino".
El delirio es total.
Messi se dedica a jugar fútbol, y a hacerlo como nadie. Y fuera de la cancha, su vida habla sola. Hasta el día de hoy y con más de veinte años en la cima del deporte mundial: sin escándalos de drogas, sin prostitución, sin la autodestrucción que tantas veces devora a las celebridades. Buen padre, buen amigo y buen esposo.
El problema no es Messi. El problema es la obsesión por convertir cualquier gesto u obligación laboral en una declaración política obligatoria.
Messi eligió representar a su país jugando al fútbol, cargar durante años con una presión brutal y finalmente devolverle a Argentina una alegría histórica.
Su legado está en la cancha, en los títulos y en la alegría que nos ha dado durante años en el deporte.
La inquisición no desapareció; simplemente cambió de escenario. Hoy se llama redes sociales.
Padre amado, hoy te entrego todo aquello que me roba la paz: conversaciones pendientes, decisiones que me asustan, presiones que me pesan. Hazme ligero otra vez. Permíteme respirar sin ansiedad. Que en mi interior reine la serenidad que solo proviene de Ti. Sé mi refugio, mi equilibrio, mi seguridad.
Amén.
#danielhabif