Algún día voy a adoptar definitivamente la personalidad de Andrés Calamaro. Voy a empezar a hablar cómo él, a hacer sus gestos y sere un imbecil a la vista de todos pero será increíble.
El mundial nos da marco legal para seguir postergando todo todo lo que venimos postergando. Ser productivo, ir a levantar pesas, todas esas giladas que te quieren meter en la cabeza desde las redes sociales. Hoy no puedo, juega Japón.