En 1923, dos científicos recibieron el Premio Nobel de Medicina por el descubrimiento de la insulina. ¿Sabías que cedieron la patente al Estado canadiense por 1 $ con la intención de que su descubrimiento estuviera disponible para toda la humanidad? Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽
QUÉ NOS CUENTA UNA MUERTE DE HACE 5.000 AÑOS
Un hombre que cruzaba los Alpes en la Edad del Cobre (Chalcolítico) hace más de 5.000 años, y cuya muerte nos ha abierto una ventana al pasado.
Esta es la historia –y violenta muerte– de Ötzi, la momia más antigua de Europa.
Un🧵👇🏼
OK let’s see:
World’s highest murder rate = world’s highest amount of murderers on the streets
Solution?
Put them all in jail so they can’t kill anymore.
Result:
World’s highest incarceration rate / safest country in the Western Hemisphere
It’s not rocket science 🤷🏻♂️
Gigante propulsado con metanol verde listo para zarpar
La naviera danesa #Maersk busca descarbonizar su flota hasta 2040.
18 de sus buques propulsados por metanol verde que se están construyendo en Corea del Sur pueden reducir unas 280 toneladas de #CO2 a diario. /rc
Siento un gran dolor por lo ocurrido en Ecuador 🇪🇨 desde lejos os mando mi carińo y mi ánimo para el pueblo Ecuatoriano. La violencia no es un síntoma, es la enfermedad. Toda la fuerza y todo el carińo para la gente de bien. 🇪🇨
#URGENTE | Presidente Daniel Noboa declara "conflicto armado interno" en Ecuador; ordena a FF.AA. ejecutar acciones militares contra el crimen https://t.co/TR9r6AcgXb
Hay un pueblo construido sobre el infierno. Su subsuelo expulsa nubes de gas tóxico y la temperatura del interior supera los 500 ºC.
Porque lleva ardiendo desde hace 60 años, y nadie sabe cómo apagar el incendio.
Esta es la historia de Centralia: un día de 1979, John Coddington, dueño de la estación de servicio de Centralia, introdujo un termómetro en uno de sus tanques subterráneos para verificar la temperatura del combustible.
Al cabo de un minuto, subió el aparato y miró al indicador: la temperatura de la gasolina era de CASI 80 GRADOS.
Algo grave, algo muy grave estaba pasando bajo el suelo de ese rincón de Pensilvania.
Centralia se fundó en 1866, cuando unos viajantes encontraron carbón en la zona. Al poco, la minería hizo del pueblo un lugar próspero al que llegaban varios caminos; entre ellos la que conectaba con Sunbury, capital del condado, y con la carretera de Harrisburg a Nueva York. La extracción del mineral mantuvo al pueblo en una existencia tranquila y próspera durante más de medio siglo.
Sin embargo, tras el final de la 2ª Guerra Mundial, la explosión de la clase media urbana, unida a que las necesidades energéticas del país se estaban desplazando del carbón al petróleo, hizo que la minería privada fuese cada vez menos productiva.
El declive hizo que, para el año 1960, el coste de intentar sacar el mineral superase a los beneficios de su venta, así que las pocas compañías que quedaban clausuraron oficialmente las minas y se marcharon del pueblo.
En Centralia quedaban 1400 personas.
Sin embargo, aunque la minería legal había desaparecido, cientos de mineros furtivos seguían agujereando el subsuelo de Centralia y acumulando desperdicios y escombros que tiraban en el vertedero local.
Entonces llegó el 27 de mayo de 1962. Y Centralia abrió la puerta del infierno.
El ayuntamiento había contratado a un grupo de bomberos procedentes de la vecina Frackville y les encargó que limpiaran el vertedero. Los bomberos, tal y como habían hecho siempre, iniciaron un incendio provocado y redujeron la mayor parte de la basura a cenizas.
No se sabe qué pasó exactamente pero, aunque el incendio nunca llegó a extenderse a la superficie, algunos de los restos aún candentes entraron en contacto con una veta de antracita. Y la antracita entró en combustión. Y ya no paró
Cuando John Coddington sacó el termómetro de su tanque de gasolina, el fuego subterráneo de Centralia llevaba ardiendo DIECISIETE AÑOS. Y NADIE SE HABÍA DADO CUENTA.
Coddington avisó a la alcaldía y al sheriff y estos concluyeron que, efectivamente, en las minas abandonadas había un incendio de combustión lenta sin llama, pero que no suponía un riesgo real para los habitantes del pueblo. Así, el pueblo no tuvo mayores sobresaltos hasta que, en 1981, un socavón se abrió repentinamente en el patio trasero de los Domboski cuando su hijo Todd, de doce años, jugaba allí.
El agujero tenía algo más de un metro de ancho pero su profundidad superaba los cuarenta y cinco metros.
Era un pozo hacia el infierno.
Pese a qué pasó más de una hora agarrado a un saliente respirando aire sobrecargado con monóxido de carbono, Todd pudo ser rescatado. En cambio, Centralia se condenó para siempre. Años de excavaciones ilegales habían seguido vaciando paulatinamente el interior de la tierra y la superficie ahora apenas era una cáscara frágil e inestable.
Poco a poco aparecieron más y más grietas y socavones. Centralia se cubría paulatinamente de heridas abiertas en la piel y en la historia del pueblo y por la que se escapaban columnas de neblina tóxica.
60 años después, Centralia se ha convertido en un territorio fantasmal. Un lugar ahogado en niebla donde apenas resisten un puñado de casas y una iglesia.
Porque el incendio aún sigue activo. Después de 60 años, las cientos de galerías subterráneas bajo Centralia siguen ardiendo a más de 500 ºC.
Un incendio que no se puede extinguir porque nadie se atreve a entrar, y que nadie sabe realmente cuándo va a parar.
¿Sabíais que hubo una vez una playa en pleno Manhattan, y además estaba al lado de las Torres Gemelas?
Y sin embargo, estaba prohibida la entrada y ni siquiera era una verdadera playa. Aunque eso no importó demasiado a algunos neoyorquinos.
Esta es la historia: Nueva York se ha destruido y reconstruido muchas veces. Una de las más profundas fue cuando derribaron 30 manzanas de Bajo Manhattan para poder construir el que sería el gran proyecto arquitectónico de los 70: las Torres Gemelas.
Pero las Torres no eran los únicos edificios que se levantaron en esa zona; también se amplió todo el frente fluvial del Hudson al oeste de la 11ª Avenida para construir la futura Battery Park City.
¿Y cómo lo hicieron, si allí no había tierra firme, solo el río? Pues además de tierra que trajeron expresamente, usaron todo el desmonte tanto de la destrucción del Bajo Manhattan como de las excavaciones del World Trade Center y la echaron sobre el lecho fluvial.
Pero había un problema, los planes de construcción de Battery Park City quedaron en suspenso durante más de tres años, así que en todo ese tiempo, lo único que había allí era una enorme extensión de arena junto al Hudson.
Sí, una playa.
Aunque estaba expresamente prohibido entrar, unos cuantos artistas y fotógrafos se colaron en el recinto vallado para tomar algunas de las fotos más irreales que haya ofrecido jamás la Gran Manzana: gente tumbada en la toalla con una sombrilla y los rascacielos justo detrás o gente jugando al voley-playa a la sombra de las Torres Gemelas.
Desgraciadamente, a principios de los 80, los edificios de Battery Park City comenzaron a construirse y el sueño de una playa en Manhattan se esfumó para siempre.
#diamundialdelafotografia
Hay un lugar en nuestro planeta árido, extremadamente caluroso y donde tiene lugar un fenómeno de lo más curioso.
Hoy viajamos al Valle de la Muerte, en el desierto de Mojave (California) donde se produce el curioso y 'misterioso' fenómeno de las rocas 'zombies'.
¡Abro hilo!👇😵