A 41 años, de obtener, con muchas privaciones, título en Udelar, esta hija de ucraniano que llegó niño, y fue un excelente carpintero, y una hija de rusos, de los que llegaron en 1913 y fundaron San Javier, se retira de la actividad profesional! Mucha emoción! A seguir viviendo!
Del Indio Solari:
Hay un ruido de platos vacíos en la Argentina.
Un sonido áspero.
Como ascensores cayendo dentro de hospitales apagados.
Como tizas partidas sobre pizarrones gastados en escuelas que ya no llegan a fin de mes.
Y mientras desde arriba venden épica financiera con sonrisa televisiva, abajo la realidad mastica gente.
Los jubilados cuentan monedas como si fueran balas sobrevivientes de una guerra perdida.
Les licuaron la vida despacito.
Primero los remedios.
Después la comida.
Después la dignidad de tener que elegir entre calefacción o un paquete de arroz.
Y todavía aparecen predicadores del ajuste diciendo que el sufrimiento “era necesario”.
Como si el hambre fuese una materia universitaria.
Como si ver ancianos revolviendo descuentos fuera parte del equilibrio fiscal.
Los laburantes tampoco llegan.
El sueldo dura menos que un semáforo en verde.
El consumo se desplomó porque ya no se compra: se sobrevive.
La heladera parece un teatro abandonado después del saqueo.
Y en las calles hay persianas bajas como párpados cansados.
Construcciones detenidas.
Fábricas respirando por tubos.
Comercios vacíos donde antes había ruido de monedas y olor a pan caliente.
La recesión avanza como hollín pegado detrás de las paredes.
Silenciosa.
Espesa.
Entrando en las casas mientras algunos influencers del mercado festejan numeritos como si la economía fuera un videojuego sin cadáveres.
También le metieron motosierra a la educación y a la salud.
Universidades asfixiadas.
Hospitales universitarios peleando por insumos básicos.
Docentes agotados enseñando entre ruinas presupuestarias y techos que lloran goteras.
Pero en la televisión hablan de libertad.
Siempre libertad.
Aunque millones estén cada vez más presos del miedo, de las deudas, de la angustia de perder el trabajo.
Y entonces aparece el gran truco del circo:
hacerte creer que la crueldad es valentía.
Que insultar es gobernar.
Que destruir es sincerarse.
Que el ajuste sobre los cuerpos cansados del pueblo es una especie de purificación divina.
Hay fanáticos aplaudiendo el incendio mientras el humo les entra por debajo de la puerta.
Gente defendiendo verdugos porque aprendieron a odiar más de lo que aprendieron a pensar.
Y lo más oscuro no es el personaje delirante que grita desde el escenario.
Lo verdaderamente oscuro es una sociedad agotada, partida, furiosa…
que empezó a normalizar que le rompan el alma a los más débiles mientras le llaman “cambio” al derrumbe.
La Argentina no se está quedando sin plata solamente.
Se está quedando sin alma.
Sin paciencia.
Sin futuro.
Y cuidado…
porque cuando un pueblo ya no siente el dolor del otro,
el monstruo deja de gobernar desde arriba.
Empieza a vivir adentro de todos.
INDIO.
Su última carta.
Orsi dijo que el país tiene “una tradición muy laicista, pero a veces hemos despreciado el rol que cumple la espiritualidad”, y sostuvo que “el tema adicciones lo trabajan mejor las iglesias que el Estado”
No deja de sorprender lo poco preparados que están los presidentes en el mundo, de derecha a izquierda.
En el caso de Uruguay, se están quedando con la cáscara del lenguaje simplista para ocultar ideas simplistas. Aquí, por ejemplo, Orsi haciéndole el juego político de las corporaciones religiosas creando falsas dicotomías como religión-Estado (son diferentes, no deben ser confundidas en un Estado moderno, pero no opuestas) al excluir factores terceros como la ciencia, por ejemplo.
1. “Hemos despreciado el rol que cumple la espiritualidad” ¿Quiénes lo han despreciado? ¿Los gritones, atletas de templos, autoproclamados fabricantes de milagros? ¿Sólo hay espiritualidad en una iglesia, aunque se trate de una secta de fanáticos? ¿Hasta cuándo los voceros, ministros y tesoreros de Dios van a auto atribuirse espiritualidad exclusiva? ¿También eso han privatizado?
2. “el tema adicciones lo trabajan mejor las iglesias que el Estado” ¿Qué hay de la medicina y de la ciencia que estudia las adicciones, las depresiones? ¿Los creyentes no se suicidan? ¿No hay ffanáticos creyentes violadores, pederastas, corruptos a gran esclala, promotores de guerras, masacres, genocidios? ¿ Qué hay de la economía? ¿Qué hay de la cultura materialista y consumista?
Con este grado de profundidad intelectual y de manipulación ideológica que sigue los mismos patrones que en casos de marionetas neoliberales como Milei en Argentina, no es de extrañarse que brillen en la cobardía de no atreverse a usar la palabra “genocidio” para referirse al genocidio en Caza, por ejemplo.
¿Qué hay de lo pésimo que son los políticos gobernando y de lo buenos que son haciéndole los mandados al poder financiero de las sectas internacionales?
Atención con esta noticia: trasladarán al fiscal de Delitos de Económicos, Alejandro Machado, para la sede especializada en Cibercrimen. La notificación le llegó esta tarde. Su equipo investigaba dos causas sensibles para Lacalle Pou: Cardama y Marset.
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