Ojalá todos encontremos a alguien que nos haga sentir que el corazón no nos entra en el pecho, alguien que nos haga volver a casa; con quien compartir y reírse por cualquier cosa. Porque al final, el amor nunca ha sido el problema. El problema es que no todos saben cuidarlo.
anoche me dormí llorando y se ve qué seguí llorando dormida porque me desperté no sólo con los ojos así sino que con la almohada mojada dios cuando se termina este sufrimiento llamado ser mujer
El precio que pagamos por relacionarnos con la gente equivocada es motivo suficiente para que seamos más estrictos sobre a quien dejamos entrar a nuestras vidas.