Y al final te das cuenta de que no se trata de quien te dice que te quiere, si no de quien te hace sentir: vista, apreciada, apoyada, comprendida, escuchada y amada.
No puedes hacer que una persona comprenda algo si solo entiende las cosas desde su propio nivel de percepción, no importa cuánto expliques, discutas o intentes. Mejor ahorra tu energía.
Este chico se llama David y está sufriendo un auténtico infierno en su instituto de Almería hasta menciona varias veces que ha pensado en acabar con todo y todo esto por ser homosexual. Por favor hagamos eco de su situación no podemos permitir que siga pasando esto en pleno 2024.