En el examen de inglés, mi compaero intentó usar un traductor por reloj inteligente y se le apagó justo antes de entregar el papel, todos nos reímos mucho después.
Hoy en la calle, un desconocido me ayudó a recoger todos los papeles que se me cayeron, sin decir nada más que una sonrisa. La humanidad siempre está presente