Para saber qué pasó ayer en el vestuario o con el Papu Gomez en Qatar vamos a tener que esperar unos años hasta que De Paul sea columnista de ESPN y empiece a ventilar.
Imagínate lo patética que tiene que ser tu vida que, en vez de estar eufórico porque tu país ganó un mundial más y poder destacar a tus jugadores, aprovechas para tirarle tierra a la selección argentina. Son unos infelices y unos pobres tipos.