¿Qué pensará @SoyJerome__ ? ¿Le va a decir a su tigre “expropiador”? Espero ansiosa su grito de lucha, aunque supongo que cambiará su lema a #SíConMiAhorro
Cuando “los zurdos” votamos NO a la guerra no es por defender guerrilleros como dicen los imbeciles, es porque en la guerra también mueren militares, policías y muchísimos civiles.
Las armas de fuego están hechas para matar no para disuadir. En un país en el que la intolerancia y las riñas provocan casi tantos homicidios como el crimen organizado, las más de 500 mil armas que están en manos de personas naturales sólo pueden traer más y no menos violencia.
Familiares de las víctimas de la Masacre de Mondoñedo, la academia y grupos de artistas, conmemoraron los 30 años del hecho causado por agentes de la policía de Colombia. Los abogados denuncian amenazas contra las familias víctimas y sus defensores. @DefensoriaCol@ONU_es
Keiko 🇵🇪 : "Nos están entregando el Estado de manera catastrófica".
Kast 🇨🇱: "Nos entregaron un país en peores condiciones de las que podíamos imaginar".
Paz 🇧🇴: "Nos dejaron una patria arrasada y moribunda".
Este es el guion de Cerimedo.
Y el de Washington/Tel-Aviv en Latam.
Lo siento, señoras y señores, pero esto me empieza a oler muy mal.
Colombia ya vivió una época en la que celebrábamos cifras de “bajas” como trofeos. Nos mostraban cuerpos, uniformes y resultados operacionales, mientras después descubríamos que detrás de muchas de esas cifras había civiles inocentes asesinados y presentados como guerrilleros muertos en combate.
Por eso, si hoy nos dicen que hubo 23 “terroristas abatidos”, también tenemos derecho a preguntar: ¿quiénes eran?, ¿cuáles son sus nombres?, ¿están plenamente identificados?, ¿qué evidencia existe de su pertenencia al grupo armado?, ¿en qué circunstancias murió cada uno?
No estoy diciendo que estas personas fueran inocentes. Estoy diciendo algo mucho más elemental: un Estado de derecho no puede pedirnos que aceptemos la palabra “terrorista” como sustituto de la identidad y de las pruebas.
Ya conocemos demasiado bien nuestra historia para volver a aplaudir cadáveres y preguntar después.
Colombia aprendió de la peor manera que contar muertos no es lo mismo que demostrar resultados.
Al tío de Sofía, el exsenador Álvaro Araujo, le gustaba la capucha de los paramilitares. De hecho, fue condenó a de 9 años de cárcel por aliarse con el Bloque Norte de las AUC de alias Jorge 40.
Esta carta prueba que el extinto DAS le avisó al comandante del Batallón Nueva Granada en Barrancabermeja que los paramilitares iban a cometer una masacre en mayo de 1998. Los militares no solo permitieron la matanza, sino que coordinaron todo con los 'paras'.