Y tras el silbatazo final que confirmó su eliminación de la Copa del Mundo, varios jugadores de la Selección de Curazao se fueron al centro de la cancha para agradecer todo lo vivido y simplemente se sentaron a platicar como si estuvieran el barrio.
Siendo de Curazao, se supone que nunca iban a llegar a una justa mundialista. Pero lo lograron. Y pudieron celebrar un gol ante Alemania, lograron conseguir un punto ante Ecuador y emocionaron a todo el planeta fútbol con su entrega, corazón y amor por la pelota.
Esto también es fútbol, señoras y señores.
Llegar ahí, participar y competir dignamente, es su triunfo.
IMPOSIBLE NO EMOCIONARSE.