el kirchnerismo tiene que anotar todo lo que hizo lula en el balotaje y aprender de los errores pasados.
el kirchnerismo: che re va máximo presidente y mayra mendoza vice no?
Los Moyano en una eterna realidad paralela. Si los viera Rucci se levanta de su tumba, se saca las 23 balas del lomo y se las mete bien adentro del orto a estos que usaron los sindicatos para viajar a Europa con gatitos vip en vez de representar a los Trabajadores.
Revisemos el errático y lastimoso derrotero de García Moritán, más conocido como el marido o el ex marido de Pampita.
Cheto de base, vago por naturaleza, tuvo un promisorio matrimonio con una chica de apellido bancario que le aseguró con el divorcio una cuenta pipona y a piacere. Luego para visibilizarse y tratar de entrar al mundo de la política se pegó a Pampita, una buena mina (con sus pro y sus contras como todos) que quería una familia definitiva y un tipo que no la cagu3, básicamente. Además de su sueño de ser mamá de una nena nuevamente. Este pánfilo avanzó casilleros rápido, se hizo cambiar los dientes por el hermano de la consorte, le cantó con una orquesta, le pidió matrimonio en la playa a instancias de un comunity manager, se casaron con pompa y circunstancia, hicieron un reality, nació la beba, e ipso facto como buen tarambana que se precie empezó a hacer de las suyas. Después de entrar a su casa y encontrar un desastre por una fiesta del vagoneta y los amigos, bastante boludos viejos todos, y harta de los excesos del galán, Pampita lo rajó y le dijo que si quería volver a ver a su hija que se interne y que se trate. Moritán marchó preso a una clínica detox en un breve tratamiento que no dio constancia de resultados pero le permitió volver a ver a su hija. De la mano de Jorge Macri obtuvo un ministerio en el gobierno porteño y un escándalo por contratación de ñoquis sumado a su inutilidad, le valió el despido. No conforme, se alistó entre los libertarios para tratar de hacer pie sobre la nada y para congraciarse escribe tweets marginales cargados de violencia contra la gente de bien. De vagos y de fachos está plagado el camino al infierno.