Cuenta el mito que ningún hombre por más amoroso, poderoso, racional y ético que sea , puede atravesar el mar de las sirenas sin caer arrojados y extasiados a su encanto.
El canto de las sirenas es tentador e incitante. “Dicen” que el hombre tiene debilidad por lo visual y por lo que le represente aventura y peligro. El peligro es increíblemente seductor y atractivo para los hombres.