Que alguien sienta algo por ti no siempre significa que pueda sostener un vínculo. A veces hay afecto, deseo, interés y momentos compartidos. Pero eso no necesariamente se traduce en disponibilidad, en presencia o en la posibilidad de construir algo en el tiempo.
Muchas veces no te decepcionan las acciones de los demás. Te decepciona darte cuenta de que, en repetidas ocasiones, actúan de la misma forma y aun así tú sigues haciendo el bien, sigues dándoles oportunidades, cuando en realidad ya deberías haberlos mandado a la mierda.