Hay vínculos que llegan, nos acompañan, dejan aprendizajes y cumplen un propósito. No todos están destinados a quedarse. Recordar con cariño no significa querer regresar. Soltar no borra lo vivido; también es una forma de honrarlo y seguir construyendo nuestra historia.
No me falta nada y nunca me faltará nada, soy un amor de niña, soy hermosa, con un corazón precioso, noble y cuando quiero, quiero con todo mi ser, así que jamás volveré a dudar de lo mucho que valgo.