No soy de las personas que se van a la primera. Suelo perdonar, comprender y dar oportunidades una y otra vez. Así que si algún día desaparezco de tu vida, no fue por impulso. Fue después de haber agotado todas las razones que tenía para quedarme.
a mí no me mientas NUNCA porque una sola vez alcanza para que yo ponga en duda toda una vida y no te crea una sola palabra desde ese momento en adelante no importa si te arrodillas sobre vidrios para pedirme perdón
A veces la empatía también necesita descanso. Porque entender a alguien no te obliga a justificarlo, perdonarlo, rescatarlo ni estar disponible todo el tiempo.
Lo duro qué es que no valoren tu esfuerzo, tu paciencia o presencia. Te escogen un día, al otro te sueltan y se creen que los sentimientos son ilusiones ópticas.
No hay cansancio más pesado que el de haber pasado toda la noche peleando con tu propia mente. Te levantas sintiendo que corriste un maratón, pero sin haberte movido de la cama.