LOS PROBLEMAS DE LA TEORÍA MORAL DE MILEI
Javier Milei presentó la “moral como política de Estado” como el fundamento filosófico de una nueva época: una política guiada por principios morales antes que por la conveniencia o el cálculo electoral. Se trata de una idea de moral privada, economicista e individual. Una moral que piensa la libertad frente al Estado, pero no el modo en que debe ejercerse el poder.
Ese marco puede servir para pensar vínculos entre individuos, pero resulta insuficiente para pensar los problemas centrales de una democracia moderna: la corrupción, el abuso de poder, los conflictos de interés o la captura del Estado por intereses privados.
Esto es un problema, porque gobernar no es administrar individuos. Es ejercer poder. La función pública no puede organizarse alrededor de la opacidad, el privilegio o la impunidad.
Hay además otra ausencia todavía más profunda: la desaparición del otro. La moral mileísta se reduce a la libertad económica individual. En el mismo movimiento desaparecen la ética pública y la empatía social.
Y así, la palabra “moral” deja de funcionar como un contrato colectivo y se convierte apenas en una justificación ideológica.
✍️ Nota de opinión: https://t.co/4cccAMQD3v
“ESTE ATAQUE EMPEZÓ EN LA POLÍTICA Y TERMINA EN LA GENTE” ⚠️
Elisa Carrió cuestionó a Javier Milei y advirtió sobre un clima de confrontación que, según dijo, impacta en la sociedad.
Repudio el accionar del gobierno contra el periodismo.
El inicio de los estados autoritarios y / o totalitarios se evidencia en el odio que profesa el presidente no sólo contra los periodistas sino contra la libertad de expresión. Esto está marcando un tinte autoritario de una naturaleza tan violenta que yo puedo definir como el ingreso sin dudas a una crisis por autoritarismo.
Él no tolera una opinión diferente, cualquiera sea y lo va a ayudar Peter Thiel. Uno puede estar de acuerdo o en desacuerdo con las distintas opiniones. Yo la verdad es que siempre me he llevado bien con el periodismo aunque me hayan criticado mil veces, no me ocupo de esas cosas porque uno vive de su propia coherencia y no del juicio de los demás.
Este ataque empezó por la política, siguió por el periodismo, pero termina en ustedes. Cualquier opinión disidente, cualquier pensamiento disidente va a ser controlado y repudiado con el sistema de la inteligencia artificial. Todos vamos a ser perseguidos.
Además, los que no piensan como él y están en el gobierno y no dicen nada son cómplices. Fueron compañeros míos en Juntos por el Cambio pero son cómplices de esto. ¿Hasta dónde van a complacer al presidente?, ¿cuántos silencios se van a bancar?
O se está con la República o se está contra la República. O se defiende al periodismo o se está contra la República.
Un beso, Lilita.
Con menos pelo, menos propiedades y menos prepotencia, un joven Adorni abría la sala de periodistas que ahora mandó a cerrar. La libertad no avanza, retrocede.
Aprendan todos los periodistas
Así se le rebate a un libertario q solo sabe las frases de Milei y jamás tienen la puta idea de como arreglar las cosas....
DE PIE
Hoy recordamos los 50 años del golpe que convirtió al Estado en una máquina de terror.
No fue un exceso. Fue un sistema organizado para perseguir, desaparecer, torturar y matar.
Lo recordamos para rechazarlo sin matices y para no aceptar nunca más el silencio.
Pero recordar no alcanza.
Nos toca defender la democracia. No como una consigna, sino como una decisión todos los días. Es nuestro límite frente al abuso de poder y la única forma de construir un país donde valga la pena vivir.
Sabemos que no es perfecta. Que tiene deudas. Y que hoy atraviesa una crisis global. Le cuesta dar respuestas, se debilitan la participación y la deliberación, y crece la insatisfacción. Por eso, defenderla también es transformarla.
Es esta generación la que tiene que tener mucha memoria pero también mucha imaginación para enfrentar lo que viene.
Y sabemos también que cuando se debilita, aparecen los que quieren aprovecharse:
los que se creen por encima de la ley,
los que banalizan el poder,
los que empujan a la sociedad hacia el enojo, el enfrentamiento y la ruptura.
Por eso hay que ser claros: rechazamos toda forma de violencia política. Ninguna causa justifica el odio. Ninguna diferencia se resuelve desde la agresión.
Nunca más el horror.
Nunca más el silencio.
Nunca más la violencia como forma de hacer política.
Memoria e imaginación.
Democracia para siempre.