Como no amarte, si nos hemos visto durmiendo, llorando, hablando de nuestros padres, de nuestros miedos, de nuestros planes juntos, riéndonos hasta que nos duela la barriga, enfadados, felices, enamorados, cansados; Y a pesar de todo, seguimos eligiéndonos el uno al otro.
Madurar es entender que ninguna relación funciona sólo con amor, hay que construirla, mejorar individualmente, saber escuchar, dedicar tiempo de calidad, aprender a pedir perdón y a perdonar, y sobretodo, proteger un corazón que no es nuestro de cualquier golpe o herida.