Entre tú y el oro hay juramento inquebrantable: tú eres el auténtico campeón mundial. Has ganado un campeonato diferente; el de los corazones que ahora gobiernas, y que laten con tu nombre desde México hasta los confines de la tierra. Puede que Trump te haya privado de la copa, pero jamás borrará una verdad: eres el ganador coronado por los pueblos.
En nombre mío y de todos mis compañeros de la selección iraní, quiero expresar nuestro más sincero agradecimiento y profunda gratitud a México por su cálida hospitalidad. Nos han llenado de amor, calidez y una amabilidad inolvidable. Gracias al maravilloso pueblo mexicano por su cariño y apoyo, que nos han hecho sentir como en nuestro segundo hogar. Todo nuestro respeto y aprecio para ustedes.