A veces olvidamos que la naturaleza fue nuestra primera farmacia.
Antes de que existieran las pastillas, ya había plantas que curaban cuerpo y alma.
La manzanilla calma el estómago y también los pensamientos que no dejan dormir.
El aloe vera regenera la piel, pero también enseña a sanar con paciencia.
La menta despeja la mente y el aire, como si te dijera “respira, todo pasa”.
El jengibre despierta la energía que el estrés te roba.
El romero fortalece la memoria y el ánimo (y huele a hogar).
La lavanda es una caricia para el sistema nervioso: te baja el pulso, te baja el ruido.
El diente de león limpia el hígado, esa parte de ti que guarda la rabia y el cansancio.
El eucalipto abre los pulmones y el corazón.
Y la caléndula… cicatriza heridas, incluso las que no se ven. 🌼
Cada planta tiene un lenguaje.
Escúchalas, y sabrás qué necesita tu cuerpo.
Porque sanar no siempre es tomar algo.
A veces es volver a lo natural,
a lo simple,
a lo que huele a tierra y te recuerda que aún estás vivo. 🍃
Desayunos para la semana
LUNES
-Huevo revuelto
-Pan tostado con aguacate
-Frutos
MARTES
-Pan tostado
-Queso ricos
-jitomate y espinaca
MIERCOLES
-Yogur griego
-Hojuelas
-Fruta
JUEVES
-Pan
-Huevo
-Kiwi
VIERNES
-Omelette de espinaca
-Aguacate
SABADO
-Quesadilla
- Manzana
-Ensalada
DOMINGO
-Birria y cerveza jajaja
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