Ese sentimiento me consume desde ese día.
El día que cayó una estrella, fue casi como ver algo salido de un sueño, nada más ni menos que una vista espectacular.
Algunos días me despierto llorando sin saber porqué, eso me pasa de vez en cuando.
Y lo que he estado soñando nunca lo recuerdo.
Pero, lo único que queda cuando despierto es un sentimiento de pérdida que perdura durante mucho tiempo.
Siempre estoy buscando algo… o a alguien.