Al final, hay cosas que es mejor no reclamar. Solo observa, acepta la decepción y aléjate. Porque cuando tienes que pedir lo básico, insistir en lo evidente o explicar cómo quieres que te traten, ya entendiste todo lo que necesitabas saber.
Que lindo es tener una buena amiga, de esas que acompañan siempre, que entienden que aunque no tengamos los mismos tiempos y vidas muy diferentes, nuestra amistad sigue siendo la misma de hace 7 años.