Les juro que el hombre que de verdad las ama se convierte en el ser más servicial, atento, detallista, amoroso y respetuoso del mundo. Si le comentas un problema, va a hacer todo lo posible por solucionarlo, te hace la vida más fácil, más feliz. Si no cambia, es porque no quiere.
Uno no llora por personas, llora por la deslealtad y lo mal agradecido que pueden llegar a ser, que no valoren nada, eso duele. Porque superar a una persona se supera, pero lo difícil es superar lo mal que le pagaron a uno.