Imagínate estar en el verano italiano recorriendo con tu pareja, que sean las 19 y te estés bañando y preparando para salir a comer una pasta y después caminar de la manito mientras comen un gelato y se dan muchos besos bajo la luz de la luna. No necesito más nada.
En Argentina está demasiado naturalizado el ejercicio ilegal de la profesión.
Aunque considero que va a seguir existiendo en tanto y en cuanto haya gente que confíe y les pague a estos chantas.
Es gracioso cómo la chica que sueña con viajar por todo el mundo y la que no sale de su casa durante tres días seguidos son exactamente la misma persona.