No voy a aguantar ni una sola insolencia más. Es más que suficiente la ineptitud de las supuestas autoridades y sus relaciones innecesarias que hacen peligrar aquello que me atañe.
Ni se molesten en enunciar palabra alguna ante mí, porque esta noche no estoy de humor para nadie.
Hay una vacante en el mismo departamento donde él trabajaba. De hecho un tío lejano es quien me ha informado de ello. Pensé que podría interesarle para hacer entrar a alguno de sus allegados.
Hicieron bien muchas cosas, como criar a dos monstruos. Desgracia es que no pudieron controlarlos antes de tener que pagar el precio por sus enseñanzas. Y no usaría el “ha sido” sino el “fue”, mi Lord.