Todas tenemos una amiga que grita emocionada «¡miraaaa, el atardecer!» cuando se pone el sol y no perdona una foto.
Y si tú no la tienes, es que eres tú.
Lo que nos hicieron jamás debería ser una justificación frente a nuestra manera de mierda de vincularnos con los demás. El daño recibido debe ser un recordatorio de lo que no tenemos que hacerle vivir a nadie.
Una ducha con agua caliente cuando hace mucho frío. Una canción que te gusta escuchada por casualidad. Alguien esperando que llegues a tu casa. La risa de alguien que querés mucho. Ser feliz es darse cuenta.
DE LO MÁS BONITO QUE ME HA PASADO COMO LIBRERA:
Una chica que está pasando un mal momento económico está trayendo sus libros poco a poco para la sección de "libros vividos". Mientras, un chico con el que está empezando a salir, los va comprando y guardando para ella.