"Porque tú crees que el tiempo cura y que las paredes tapan, y no es verdad, no es verdad. ¡Cuando las cosas llegan a los centros, no hay quien las arranque!"
"Bodas de sangre", Federico García Lorca
No, no fue suerte: es tu esfuerzo, tu disciplina, tu empuje y tu constancia. Son las ganas que le pones a todo lo que haces. Es la energía con la que siempre buscas arrancar cada uno de tus días. Sigue así, de pie, queriendo y pudiendo: miles de cosas buenas van a seguir llegando.
"A veces no necesitamos a alguien que nos arregle, a veces, sólo necesitamos a alguien que nos quiera mientras nos arreglamos nosotros mismos". Julio Cortázar
Dijo una vez Víctor Hugo: “No, no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo sabio. He dejado de ser lo que a otros agrada para convertirme en lo que a mí me agrada ser. Dejé las noches de fiesta por insomnios de aprendizaje, dejé de vivir historias y comencé a escribirlas. Cambié las copas de vino por tazas de café, me olvidé de idealizar la vida y comencé a vivirla. Llevo en el alma lozanía y en el corazón la inocencia de quien a diario se descubre.”
Dijo una vez Jorge Luis Borges:“De tanto perder, aprendí a ganar. De tocar fondo, a mirar el cielo. Aprendí a ser tortuga, a disfrutar el recorrido. A estar conmigo, sin esperar nada. A vivir sin buscar perfección, porque todo es tan imperfecto como debe ser. Aprendí a vivir. A confiar en Dios. A dejar que la vida me encuentre.”
En Finlandia, los padres enseñan a los niños una regla antes de dormir, y evita el 80 % de la ansiedad en la adolescencia más adelante en la vida.
Se llama "la hora de la preocupación", pero no es lo que imaginas.
No les dicen a los niños que dejen de preocuparse. Les enseñan cuándo y dónde pertenece la preocupación.
Así es como funciona:
Cada noche, 30 minutos antes de ir a la cama, el niño recibe un cuaderno. Durante exactamente 15 minutos, escribe todo lo que ese día le dió miedo, le estresó o quedó sin resolver.
Luego cierra el cuaderno.
Y la regla es absoluta: las preocupaciones se quedan en el cuaderno hasta la sesión del día siguiente.
Un psicólogo finlandés lo explicó así:
"No reprimimos la ansiedad. Le damos un contenedor. El cerebro del niño aprende que la preocupación tiene un tiempo y un lugar y la hora de dormir no es uno de ellos,"
A los 12 años, la mayoría de los niños ya ni siquiera necesitan el cuaderno.
Han interiorizado el límite.
El cambio ocurre porque el cerebro deja de tratar cada preocupación como una emergencia.
No es "no pienses en ello", sino “pensarás en ello, pero no ahora".
Ese pequeño retraso rompe el bucle de la ansiedad.
El niño duerme. La preocupación pierde fuerza. Y con el tiempo, la mayoría de esos miedos ni siquiera vuelven a la página.
La mayoría de los padres intentan resolver los problemas de sus hijos o les dicen "todo irá bien".
Pero la verdadera fortaleza emocional no es eliminar el miedo, es aprender que puedes sostenerlo sin dejar que te controle.
Los niños que crecen con límites alrededor de su preocupación se convierten en adultos que no entran en espiral a las 2 de la madrugada. (pico de cortisol)
"Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas".
Eduardo Galeano
El amor no es solo sentir bonito. Eso dura un rato. Amar de verdad es otra cosa: es construir. No desde la fantasía, sino desde la lucidez. Dos personas que no solo se desean, sino que también se saben cuidar. Que aprenden a ser amigos cuando la vida aprieta, compañeros cuando toca sostener, cómplices cuando el mundo pesa y amantes cuando todavía recuerdan que el deseo también se cuida.
No se trata de no tener problemas. Se trata de no convertir cada problema en una despedida. El amor maduro no es el que nunca se rompe, es el que sabe hablar antes de romperse del todo. El que no idealiza, pero tampoco se descuida. El que entiende que convivir no es aguantar, y que elegir a alguien no se hace una vez: se hace muchas. A veces con ganas. A veces con cansancio. Pero siempre con verdad.
Amar bien no es encontrar a alguien perfecto. Es encontrar a alguien con quien valga la pena construir imperfectamente. Alguien con quien puedas reír, descansar, discutir sin destruirte y seguir sintiendo que, incluso en los días torpes, hay algo ahí que merece ser cuidado. Porque el amor no se sostiene solo con emoción. Se sostiene con presencia, con intención y con esa rara madurez de seguir eligiéndose sin dejar de elegirse a uno mismo.
"Amar a otra persona se parece
a una plegaria y no puede planearse, solo te entregas
a sus brazos porque tu fe supera la falta de fe".
Anne Sexton
🎬"Late Spring", Yasujirō Ozu (1949)
"Existen dos causas que generan todas las confusiones: No decir lo que pensamos y no hacer lo que decimos. Cuando decimos lo que pensamos y hacemos lo que decimos, nos volvemos dignos de confianza”.
Ángeles Arrien
📷Laura Gilpin
"Para poder tener una relación con otra persona, uno debe tener una relación consigo mismo. Si no somos capaces de abrazar nuestra propia soledad, utilizaremos al otro como escudo contra nuestra soledad. Sólo cuando es posible vivir como el águila, sin público, se puede amar a otra persona; sólo entonces puede importarle a uno que la otra persona crezca."
"El día que Nietzsche lloró", Irvin D. Yalom
📷Henri Cartier-Bresson