Asegúrate de elegir a alguien que piense que todo contigo es importante; tu cumpleaños, tu comida favorita, tus flores favoritas, tu color favorito.
Que tú, en general seas importante.
No encontré a Dios en una iglesia, lo encontré en la soledad de mi casa cuando no tenía con quien hablar, cuando las situaciones de la vida me golpeaban, el se mostró como el amigo y padre que siempre es, le hice una pregunta y su respuesta fue mi único alivio.