"¿Quieres hacer algo? Tal vez deberías limpiarte un poco."
De hecho, agarró un pañuelo y fue a limpiarle la boca. Obviamente lo hacía con toda la naturalidad.
“Bueno”
La rubia había percibido que había algo más pero tampoco quería indagar si él no se lo contaba.
No paraba de sonreír, adoraba que él no se asuste de ella.
"¿Ahora vas a seguir llorando con ese tema?"
Se tomó la libertad de bajar sus labios, aunque perdería el contacto con la piel cuando llegó a su pecho.
"Estoy demostrandote que no me importa."
Parecía que iba a sellar ese momento con un beso, pero lejos de eso, se separó de sus labios. Aún así, no fue para darle tregua, si no que quería intentar tirar del hilo y ponerle más nerviosa.
Sus dientes se fijaron en la piel de su cuello, mordisqueando suavemente en esa zona.