Había decidido ponerse sus botas altas para merodear por el patio de subastas sin estropear el calzado que solía llevar. Esos zapatos le rozaban las espinillas hasta hacerla sangrar -siempre había sufrido de una piel fina y delicada-, pero a Dewey Dell no parecía importarle ›
@EATTHEPREACHER ‹ deliberado. No le guardaba rencor. Quizá era la única persona cuyo favor conservaba en el corazón negro de la chica. Asintió.
—He hablado con Madre. —Todo lo que podía hablarse con una madre destrozada y deshecha por la pérdida—: Todos nos apoyamos en ti, hermano. No ›
@EATTHEPREACHER ‹ Dios la librara de esa malintencionada alusión, sino de forma figurada. Era él, era su voz, su sonrisa, sus manos y el tono sereno de su rostro.
El malestar creció.
—Te estaba esperando. Creo que deberíamos irnos ya.
@EATTHEPREACHER ‹ disimular en su, fuera de este caso, impávida expresión. Había comprobado que no podía mirar a Wesley durante demasiado rato; ni en las misas, ni en los sermones, ni cuando trabajaban codo con codo en ese mismo patio.
Wesley se había comido a su padre.
No literalmente, ›
@sojanehenderson ‹ familia guarda hacia adentro, ella quiere escupirla y verterla sobre todo aquel que ose acercarse demasiado.
Le arrebata el libro y siente que esa sensación dental le pica los caninos. Por suerte, logra calmarse lo suficiente acariciando el tomo con su piel encuadernada.
Le sería mucho más fácil saber por dónde va si alzara la cabeza de la Biblia que parece llevar a todas partes. La pulsera con las llaves de las distintas propiedades de los Rowntree, al menos, avisa a los que se acercan desde la dirección contraria con ›
( @sojanehenderson )
@sojanehenderson La colisión no es tan impactante para ella como lo es la escena que se encuentra cuando se logra sobreponer. Aquella desconocida en el suelo polvoriento, piernas cruzadas y su biblia en las manos. Siente un cosquilleo en sus encías que le indica algo; esa rabia que toda su ›
@tetedfaune Plic. Plic. Las gotas caían del cabello largo de Carmen al suelo entarimado. Dewey Dell las oía, pues era capaz de oír todo lo que ocurriera dentro de esa iglesia.
Los lamentos, los rezos, los murmullos. Esperó a que acabara de rezar antes de levantarse y dirigirse hacia ›