Yo no estuviera aquí si no fuera por la gracia de Dios.
Por eso le rindo mi corazón y vida.
Solo por su gracia.
Mucho trabajo, mucha hambre. Sueñen , pero trabajen mucho, cipotes. Solo así se puede.
Ustedes están muy jóvenes para recordarlo. Pero antes, en estos tiempos mundialistas, las empresas regalaban calendarios pequeñitos en donde veías los grupos, quien jugaba ese día y luego apuntabas el marcador. Este año no he visto ni uno solo.