Estaba ordenando el teatro con bastante entusiasmo hasta que . . .
¿Ese aroma?
Oh, ¿Porqué se siente melancólico?
Se acercó a la puerta y la abrió sin ninguna esperanza, miró al suelo.
No quería alzar la mirada.
¿Entonces se lo va a comer y foll—...
¡Pero es muy lindooo! No puede creer que un zorrito tan adorable sea una máquina para matar, le haría cariñitos pero está ahí, pasando su lengua áspera contra la de su prometido.