Puedes estar prometiendo cosas toda tu vida y no es nada malo. Sin embargo, si todo lo que prometes se queda en sólo promesas, llegará el momento en el que nadie le dará valor a tus palabras.
Siempre existe posibilidades de que a lo largo de tu vida te encuentres con personas que te deseen lo mejor, pero siempre y cuando lo mejor no sea mejor que lo de ellos
¿Para qué querer enemigas cuando tengo amigas tan falsas como tú? No te deseo nada malo bonita, tan solo te deseo aquello que te mereces. ¡Un beso tan falso como lo es tu amistad!
Lo que más me gusta de cuando sonríes es que sé que esa sonrisa es forzada, me gusta saber que eres falsa y aún así sigues pensando que no soy consciente de ello.
¿Vengarme de ti? Tengo presente que con mi indiferencia ya sufres bastante, que el verme feliz te está matando. ¿Para qué perder el tiempo con algo insignificante?
Ocurre que cuando te veo por la calle o redes sociales me sorprendo al pensar que un día llegaste a ser mi amiga y me sorprendo al pensar que pude confiar en ti.
El ser humano peca de no saber diferenciar entre las personas verdaderas de las falsas, así que cuidemos a las amigas de verdad y no perdamos el tiempo.