La naga le devolvió la reverencia y sonrió a la muchacha. Salvo Haydar, nadie la había respetado ni admirado. Ravni había sido entrenada y educada para complacer o para ser alguien de usar y tirar cuando ya no convenía. Un objeto más. Veía a Arria como una muchacha valiente y +
< No soy tan orgullosa como para no aceptar que eres mejor que yo en esto y lo respeto. – Una suave reverencia hacia ella, indicando que lo hacía.– Por eso deseo aprender.
+ más sorprendente aún: con fuego en su interior. Parecía haber sido bendecida por Agni, el dios de las llamas, desde su nacimiento.
“Acepto pues, Arria.” Como siempre hacía Ravni para analizar a las personas, colocó sus manos tras la cintura y comenzó a caminar en círculos +
@SEATIGVR “Ya... Sabes que desde que navegamos juntos eso es un poco difícil.”
Continuó acariciando la piel de Haydar con su pincel de henna. Ahora dibujaba flores irregulares que se fundían con otras curvaturas abstractas.
“¿Te gusta cómo está quedando?”
@_Diittoo_ Ravni ladeó la cabeza y juntó sus manos mientras observaba al hombre.
“¿A dónde os dirigíais? Conozco la tierra tanto como el mar, así que tal vez pueda guiaros.”