La depresión de los 25/30 es entender que nadie viene a rescatarte.
Ni una pareja, ni un trabajo, ni un golpe de suerte.
Sos vos, con lo que hiciste y con lo que no.
Nadie habla de lo agotador que es vivir entre el “las cosas van a mejorar” y el “ya no puedo más”. Es como una montaña rusa emocional donde terminas el día sintiéndote esperanzado y derrotado al mismo tiempo.