Nunca estaremos preparados para todo, pero todo siempre nos está preparando. Lo que pasó tenía que pasar, lo que se fue tenía que irse y lo que viene tiene que suceder.
Aprende de cada experiencia, abraza cada desafío y sigue adelante con la convicción de que todo lo que haces tiene valor. No estás caminando en vano: estás sembrando futuro.