Comunicado oficial con nuestras aclaraciones sobre el comunicado oficial de nuestros vecinos @realmadrid:
1. Se os cortó el vídeo del Papa donde decía que también era del Atleti.
2. Habréis confundido la educación con agradecimiento, pero para que no haya dudas: no os agradecemos nada.
3. Ni estudiamos ni valoramos ninguna oferta por Julián.
4. Cómo no nos vamos a llevar bien, si nos hacéis reír aún más que el @FCBarcelona_es.
Parece que Antonio Santiago Álvarez nació en la Maternidad de la inclusa de la calle Mesón de Paredes, 66 de Madrid, el 30 de junio de 1910.
El 4 de marzo de 1934 estuvo involucrado en el asesinato del estudiante Angel Abella, estudiante de Medicina de 18 años que fue tomado por falangista tras el acto del Teatro Calderón, en el que las JONS, las JCAH vallisoletanas y Falange Española se fusionaron.
Angel fue atacado en las inmediaciones de la plaza de los Arces y la calle Zapico por anarquistas de la CNT-FAI y socialistas de la Casa del Pueblo. Santiago militaba en la UGT en ese momento y trabajaba de albañil en la construcción.
Formaba parte del grupo que asesinó a Angel Abella con una brutal paliza que le produjo un traumatismo craneoencefálico del que falleció dos dias después. La justicia republicana sólo celebró juicio contra la persona que le golpeó con una barra de hierro en la cabeza, el anarquista Francisco Calle, limitándose a tomar declaraciones en instrucción a todos los que fueron identificados.
Antonio Santiago Álvarez, en su declaración en el juzgado de instrucción y en ese juicio, dijo no haber visto nada porque se quedó en una esquina, no delatando a sus compañeros ni a él mismo.
Esa declaración fue premiada dándole una plaza de guardia municipal en el Ayuntamiento de Valladolid, gobernado por el alcalde socialista Antonio García Quintana.
Sin embargo, su nombramiento no se produjo hasta marzo de 1935, habiendo sido sustituido el alcalde socialista por el republicano Federico Landrove López, de la Unión Republicana.
Entre el asesinato del estudiante, tomado por falangista por sus asesinos, y su nombramiento, el abuelo de Óscar Puente, participó en el golpe de Eatado socialista de octubre de 1934. Fue acusado de formar parte del grupo terrorista que el 7 de octubre colocó explosivos en Electra Popular, detenido y exonerado sin juicio.
El 8 de septiembre de 1936, con Valladolid ya en manos de los nacionales, Antonio Santiago fue detenido e ingresado en la prisión de Cocheras de Tranvías, quedando en libertad. Inciciandose un expediente administrativo de revocación de nombramiento arbitrario como premio político. Fue dado de baja como guardia municipal en fecha 27 de enero de 1937, cuando Antonio ya estaba combatiendo con el Ejército de la República en el frente de Andalucía.
Aprovechando un permiso, y sabiendo que su mujer había tenido un hijo en Valladolid, cruzó las lineas para conocer a ese niño. Fue detenido por Guardias de Asalto y encarcelado en la Cárcel Nueva a disposicion del Coronel Auditor de Guerra de la Séptima Región Militar, dsda su condición de militar republicano en ese momento.
Al comprobarse que había combatido en el Ejército Popular de la República en Andalucía, la Inspección de Campos de Concentración (ICCP) dictaminó su traslado directo a un batallón de castigo como "soldado trabajador". El 29 de agosto de 1939 se formalizó su asignación al Batallón de Trabajadores número 5.
Allí debió cumplir el servicio militar que cumplían todos los soldados republicanos.
Conclusión:
A la espera de los expedientes en papel de Antonio Santiago Álvarez, abuelo de Oscar Puente Santiago, podemos decir:
Que, su abuelo no fue represaliado por socialista, ni por ser funcionario republicano en el Ayuntamiento de Valladolid.
Antonio Santiago, que era albañil y radical socialista, recibió una plaza de Guardia Municipal en ese Ayuntamiento, no por oposición o méritos, sino por formar parte del grupo de radicales que apalizaron y asesinaron a un estudiante falangista de 18 años y no delatarse ni delatar a su compañeros.
Que, colocó bombas en las revueltas y atentados del golpe de estado socialista de octubre se 1934.
Que, perdió la plaza que le habían dado como premio, al revisarse el expediente de su nombramiento (había generado eco mediático por el pacto de silencio y premios).
Que, cumplió servicio militar en un Batallon Disciplinario de Soldados Trabajadores.
Que, Oscar Puente miente
Y no sólo no consta su abuelo materno Antonio Santiago en ningun archivo como represaliado tras la Guerra Civil, es que ni siquiera consta que fuera funcionario del Ayuntamiento de Valladolid.
Tampoco consta en el listado de los 55 funcionarios republicanos de ese ayuntamiento que acabaron en prisión. Pero tampoco consta entre los 144 funcionarios que sufrieron alguna sanción, como la de separación del servicio.
Vamos, que Oscar Puente miente y nos toma, como siempre, por gilipollas.
Durante unos días he tenido hackeada mi cuenta. Doy las gracias a los amigos que me han avisado y a los que han publicado mis avisos para que no se extendiera una trampa que,por lo que me cuentan, está causando muchas bajas entre cuentas de periodistas.
Y perdón por las molestias
El primer partido que fui a ver al Calderón fue el debut de Leivinha y Luiz Pereira: 28 de septiembre de 1975. Yo tenía 7 años.
Mis padres me colaron en el campo y me senté, entre los dos, en el Fondo Norte, en aquella grada con asientos corridos.
Mi padre se volvía loco, jurando en arameo, cuando Pereira se ponía a regatear en el área. Mi madre insultaba al árbitro llamándole: «Guruceta, que eres como Guruceta». Mientras tanto, Leivinha seguía a lo suyo.
Como todos sabéis, aquella tarde metió 3 de los 4 goles del Atleti al Salamanca.
Al día siguiente, en el cole, se lo conté a mi amigo Edu, que era el otro colchonero de la clase, y en el recreo, con una pelota de papel como balón, le representé cada uno de los golazos de aquel jugador fantástico.
Hasta que vino el «Botas», madridista acérrimo, y nos quitó el balón y el bocadillo. Hijo de puta.
Años después tuve el honor de conocer a mi ídolo de la infancia. Le trajimos para reunirle con su viejo compañero Pereira en una de las ediciones de Cultura en Rojo y Blanco.
Fue maravilloso
Así se reía e insultaba Risto Mejide a Ketty Garat en 2021 tras sacar a la luz las primeras informaciones sobre Ábalos.
Al final el tiempo le ha dado la razón a Ketty, ni bulos, ni recortes de prensa. Enhorabuena querida @KettyGarat ♥️
Hoy nos ha dejado Joao Leiva Campos "Leivinha", uno de los grandes nombres de la historia del Atlético de Madrid.
Inolvidable jugador brasileño que hizo soñar al Vicente Calderón y conquistó para siempre el corazón de la afición rojiblanca.