Seguimos sin entender que la mascarilla es el cinturón de seguridad y la vacuna el airbag, pero que si seguimos circulando a 200 km/h podemos matarnos y matar a los demás en un accidente. Sobre todo cuando una nueva variante llena el suelo de hielo...
#BuenosDias desde el #Castillo de #PuebladeAlcocer. Los elementos claves de esta fase son sus torres, destacando evidentemente la #Torre del homenaje, de estructura cilíndrica coronada por una terraza que impone por susincreíbles vistas. #Extremadura https://t.co/PLXuTspVFf
Le dije a la psicóloga que sentía que había personas que no reconocían todo el esfuerzo que hago por ellos y me contestó que “a veces estamos tan presentes que nos volvemos invisibles, porque siempre estamos”. Y la verdad que me pegó una patada en el cora y otra en la cabeza.
Que a la gente que se va de Erasmus en dos meses se les este poniendo ya la vacuna y los sanitarios que empezamos la residencia en unos 20 días sigamos sin vacunar es una vergüenza y un desprecio más hacia los sanitarios.
DEBES TRABAJAR Y ESTUDIAR, PERO PROCURA TAMBIÉN REÍR Y DIVERTIRTE CON LOS QUE TE ACOMPAÑARÁN EN TU CAMINO. NO LO DESCUIDES, PORQUE HARÁN QUE ESTA ETAPA SEA MUCHO MÁS GRATIFICANTE Y QUE CONTINÚE DESPUÉS DE MUCHOS AÑOS.
APROVECHA CADA MOMENTO Y DISFRUTA DE LA RESIDENCIA.
Y ACOMPAÑAD A LOS PACIENTES, HASTA EL FINAL. PORQUE ALGO QUE TAMPOCO TOLERARÁ UN PACIENTE ES EL ABANDONO. NO LE VA A IMPORTAR SI NO ERES EL MEJOR O SI NO SOLUCIONAS AL COMPLETO SU PROBLEMA SIEMPRE QUE VEAN QUE TE PREOCUPAS POR ELLOS Y POR BUSCAR LA MEJOR SOLUCIÓN.
HUMILDAD, HUMILDAD, HUMILDAD Y HUMILDAD.
CON TODO EL MUNDO. HAS PASADO POR UNA CARRERA LARGA Y DIFÍCIL. PERO NO CONOCES POR TODO LO QUE HA PASADO LA GENTE QUE TE RODEA.
DÉJATE ACONSEJAR. DÉJATE DIRIGIR. DÉJATE TUTORIZAR. DÉJATE CORREGIR.
A TI, FUTURO RESIDENTE.
A TI, QUE HAS ESCOGIDO O QUE VAS A ESCOGER PLAZA.
A TI, QUE VAS A ENTRAR A TRABAJAR EN UN HOSPITAL O EN UN CENTRO DE SALUD.
DÉJANOS QUE TE DIGAMOS ALGUNAS COSAS PARA EMPEZAR EN ESTE NUEVO CAMINO QUE ESTÁS A PUNTO DE EMPRENDER.
Comparto esto con lágrimas en los ojos y un nudo en el estómago. Es una historia de miedo.
A Ana la conocí yo a través de los ojos de sus padres cuando estaba en mi último año de carrera. Era el funeral de mi abuelo y ellos vinieron a saludarme.