En esta fiesta y en este mes del Sagrado Corazón de Jesús, pidamos al Señor que haga nuestro corazón semejante al suyo, y que seamos sus instrumentos para que Él pueda “pasar haciendo el bien” a todos.
En estos días santos, acerquémonos al Crucificado. Pongámonos ante Él, despojado, para decirnos la verdad sobre nosotros mismos, quitando lo superfluo. Mirémoslo herido, y pongamos nuestras heridas en las suyas. Dejemos que Jesús regenere en nosotros la esperanza. #SemanaSanta