Joseph Mitchell traza en “El fondo del puerto” un retrato de la bahía de Nueva York. Una mirada lúcida y sentimental a un mundo a punto de desaparecer y un gran reportaje que revela su maestría literaria.
La desinformación no es una nueva normalidad porque no tiene nada de normal. Cuando se generaliza los ciudadanos dejan de confiar en nadie. La sociedad se desintegra porque una buena información es imprescindible para su vertebración. El ciudadano necesita saber que puede confiar en los medios de comunicación. Se debe crear opinión sobre bases sólidas, haciendo uso de la verdad y de la crítica constructiva.
Todavía no somos conscientes de las dimensiones de la catástrofe de Valencia. Además del gran número de fallecidos los daños materiales superan todo lo imaginable. Viviendas, empresas, vehículos, infraestructuras, cultivos, etc. muchos miles de millones en pérdidas y un trabajo de muchos meses para la recuperación. Motivos más que suficientes para que todos los órganos de gobierno y todas las fuerzas políticas estuviesen remando en la misma dirección. ¿Lo hacen? No. Se está aprovechando la tragedia para arreciar la batalla política y eso va a pasar factura. Los cientos de miles de ciudadanos afectados son muy conscientes de quién ha bajado al barro real a trabajar y quién ha bajado al barro metafórico para medrar.
Incompetencia criminal. O sea: doble incompetencia criminal. Casi un mes después, oídos y vistos a unos y otros, sigo pensando lo mismo.
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"Filosofía" es una palabra que no ha cambiado en miles de años, es "amor a la sabiduría" es griego, compuesta de filein "amar" y sofía "sabiduría"
Hoy es el #diadelafilosofia: más filosofía y humanidades en la educación
Una humanidad sin humanidades no es humanidad