Cali podría ser la ciudad potencia de Colombia, pero eso nunca pasará con los políticos que tenemos.
Si Cali, Palmira, Yumbo y Buenaventura estuvieran mejor conectadas y planificadas, aprovechando el principal puerto sobre el Pacífico, la enorme plataforma industrial de Yumbo, un aeropuerto con potencial para una segunda pista, las zonas francas, Zonamerica, los puertos secos y una conexión estratégica como Mulaló–Loboguerrero, seríamos el hub logístico, industrial y tecnológico más importante del país.
El Valle tiene la mejor ubicación estratégica, infraestructura, industria y talento. Lo que no ha tenido es una clase política con la visión y la capacidad de pensar la región a 50 años.
@SergiioLeon@fafve17@65Cafo60@petrogustavo Estimado Sergio, lo invito a que vaya a las comercializadores y agencias aduanales de la zona franca a preguntar de cuántos millones es el intercambio gracias a la apertura de los puentes; Si hay más comercio, pero no hay peor ciego que el que no quiere ver.
Como nortesantandereano y periodista que ha cubierto por más de 15 años el conflicto en esta región, entiendo por qué muchos ciudadanos votaron por Abelardo de la Espriella: hay miedo, cansancio, rabia y una demanda legítima de autoridad.
Pero precisamente por conocer el Catatumbo, la frontera y la forma como operan los grupos armados en esta región, creo que conviene mirar su candidatura con datos, no con emociones. En Norte de Santander, De la Espriella obtuvo una votación tremenda: más de 519 mil votos (70,61%). Eso muestra respaldo, sin duda, pero no reemplaza el deber ciudadano de examinar sus propuestas. Veamos:
1. Su promesa de recuperar el control territorial en 90 días suena atractiva, pero el conflicto en esta región no es solo militar. Aquí hay narcotráfico, una frontera porosa, múltiples economías ilegales, desplazamiento, confinamiento y control social armado. Eso no se desmonta solo con fuerza ni mucho menos en 3 meses.
2. Su lenguaje público merece revisión. Cuando un candidato dice que sus adversarios tendrán en él un “enemigo acérrimo” y habla de “destriparlos”, no estamos ante una interpretación: es una promesa que causa miedo, mucho miedo. En un departamento con tantas víctimas, las palabras importan.
3. Su modelo de seguridad propone mano dura, megacárceles, fumigación y fin de las negociaciones con los grupos armados ilegales. La pregunta es si eso, sin una estrategia social y de presencia integral del Estado, resuelve las causas que han mantenido vivo el conflicto en el Catatumbo.
4. Además, hay un dato muy incómodo que muchos quieren pasar por alto: De la Espriella ha sido abogado de personajes polémicos como Álex Saab (principal testaferro del dictador Nicolás Maduro) y David Murcia Guzmán (cerebro de la pirámide DMG que afectó a miles de colombianos). Eso no lo hace culpable de nada; ejercer la defensa es un derecho. Pero sí obliga a evaluar con más cuidado su discurso contra la corrupción y contra el régimen venezolano. Y esto, por no mencionar su cercanía con Salvatore Mancuso, comandante del Bloque Catatumbo de las Autodefensas Unidas de Colombia que tanto daño le hicieron a Norte de Santander. Pero de eso hablaré en otro momento.
Mi sueño, si se me permite decirlo de esta forma, es que Norte de Santander no decida solo desde la rabia. Esta tierra necesita seguridad, sí, pero también verdad, presencia efectiva del Estado, justicia, inversión social y una política de frontera seria.
@OrlvndoA La ignorancia es atrevida estimado Orlando. Cuando se desconoce la historia y las diversas situaciones que han pasado las personas de un país que no es el de uno, es mejor no opinar o por el contrario informarse.
Querer al otro cuando está en la abundancia es fácil. El verdadero reto es quererlo cuando tiene la vida enredada y muy pocas ganas de seguir, cuando no puede ofrecerte nada y, al contrario, requiere de ti