Ahora que Maricarmen va a volver a la casa de donde la han desahuciado, podría tener un gesto de solidaridad y acoger a tres jóvenes de la acampada de la Puerta del Sol en su casa.
Hay que recordar que tiene 4 habitaciones para ella sola.
“Juro por Dios que nos vais a temer hasta el día del juicio final, Allahu Akbar, Allahu Akbar, Allahu Akbar”
La del pañuelo rojo, micrófono en mano, es la vicepresidente del gobierno de Vivas en Ceuta.
Lo mejor? No necesitaba pactar con ella ni con el PSOE de Sánchez para gobernar. Con VOX sumaba mayoría absoluta y se limitó a nombrar a Abascal “Persona non grata en Ceuta” eligiendo a esta gentuza para destrozar la ciudad. Este es el abuelete llorica que pasean por las teles!
The Red Cross is the reason why the invaders of Ceuta don’t go back to Morocco.
If they didn’t have free food, they would already be gone.
Never ever donate one penny to them.
@icembrero Les muestran la zanahoria patriótica cuando lo esencial es por qué quieren huir. La anexión de las ciudades españolas sólo extendería el corral de su miseria.
L'homosexualité de Mohamed VI a été, pendant longtemps, un secret de polichinelle au Maroc. Dans les salons cossus de la bonne société de Rabat et de Casablanca, on en parlait ouvertement durant les dernières années de règne d'Hassan II. Les gens savaient que, bientôt,
ils allaient avoir affaire à un Commandeur des Croyants gay, une première au Maroc. Et puis, il y a eu, après son ascension au trône, ces voyages, ou plutôt ces escapades répétées, en Amérique du Sud (Brésil, Saint-Domingue...), et les rumeurs persistantes sur l'addiction du roi aux hommes et travestis noirs...
Extrait de mon livre “Mémoires d'un soldat marocain - La face cachée du
royaume enchanté” (2014).
En Marruecos, Mohamed VI se presenta como Amir al-Mu’minin («Príncipe de los Creyentes») y máxima autoridad religiosa. El islam es la religión oficial del Estado y la homosexualidad está penalizada y considerada haram (prohibida) y un pecado grave. Por tanto, desde esta concepción religiosa, resulta incompatible ser «Príncipe de los Creyentes» y homosexual al mismo tiempo; sostener ambas condiciones supone una contradicción y un engaño a los marroquíes y al mundo.