La fábula de la ventana rota, formulada por Frédéric Bastiat, es una de las lecciones más simples y contundentes de la economía. La historia parte de una escena aparentemente menor: un niño rompe el vidrio de una tienda. De inmediato, algunos observadores dicen que no todo está perdido, porque ahora el vidriero tendrá trabajo, cobrará por reparar la ventana y ese dinero circulará en la economía. A primera vista, parece que el daño generó actividad. Parece que la destrucción produjo empleo. Parece incluso que el accidente trajo un beneficio.
Pero ahí aparece la verdadera enseñanza de Bastiat: no basta con mirar lo que se ve. Lo visible es el vidriero trabajando, el dinero cambiando de manos y la ventana reparada. Lo invisible es todo aquello que el comerciante ya no podrá hacer con ese dinero. Tal vez iba a comprar zapatos para su hijo, invertir en más mercadería, mejorar su local, pagar una deuda o ahorrar para crecer. Ese uso alternativo desaparece porque ahora el dinero debe destinarse a reparar algo que antes estaba sano. Por eso la sociedad no se enriqueció; simplemente volvió al punto de partida, pero con una oportunidad perdida.
La gran trampa está en confundir movimiento con riqueza. Que haya gasto no significa que haya progreso. Que alguien cobre no significa que la sociedad gane. Si romper ventanas fuera una fuente de prosperidad, entonces los países más ricos serían los más destruidos. Pero la realidad es exactamente la contraria: la riqueza nace de crear, producir, ahorrar, invertir y coordinar esfuerzos hacia fines más valiosos. La destrucción puede generar actividad, pero no genera riqueza neta; obliga a desviar recursos hacia la reparación de un daño.
Por eso esta fábula sigue siendo tan poderosa para entender la política económica. Muchos gobiernos justifican el gasto público, la obra innecesaria, la burocracia o la intervención estatal diciendo que “generan empleo” o “mueven la economía”. Pero Bastiat nos obliga a hacer la pregunta incómoda: ¿qué habría hecho la sociedad con esos recursos si no se los hubieran quitado? ¿Qué inversiones, consumos, emprendimientos, ahorros o mejoras quedaron invisibles porque el dinero fue absorbido por una decisión política?
La fábula de la ventana rota enseña que la economía no debe analizarse desde la emoción inmediata, sino desde las consecuencias completas. El buen economista no se queda con la primera imagen, con el aplauso fácil ni con el beneficio visible para un grupo particular. Mira también el costo oculto, la alternativa sacrificada y el daño que no aparece en la foto. Esa es la diferencia entre pensar en serio y caer en propaganda: ver no solo al vidriero cobrando, sino también al comerciante perdiendo aquello que ya no podrá construir.
@PTSarg@myriambregman Hablo de Noelia? Asesinada el sábado por su novio por qué el femicida tenía derecho a no abrir la puerta y la policía tenía que esperar una orden mientras escuchaba gritos.
Allanaron el Bar Wachitas.
Quedó clausurado.
Testigos declaran que se venden drogas y hay prostitución de mayores y abuso de menores.
Descubrieron la entrada secreta, además.
Vaya para todas las personas que dudaban de mi primicia y me putearon en varios idiomas.
Ampliaremos.
🚨🔥 “QUE HACE KICILLOF? LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES ES UN BAÑO DE SANGRE”
EL DIPUTADO DE LLA MANUEL QUINTAR SOBRE LA DOBLE VARA DEL FEMINISMO, LOS CRÍMENES EN BUENOS AIRES Y LA GESTIÓN DE KICILLOF @manuelquintar@JMilei
Le estuvieron preguntando a las feministas si bancan o no la prisión para violadores, y casi todas respondieron que no
Al final era todo un verso lo de pasarse tres pueblos
Esta caradura es Silvia Almazán, la sindicalista de SUTEBA, en cuya casa de Florencio Varela ocurrió el triple crimen donde destrozaron a tres chicas de La Matanza en septiembre. Hoy fue a la marcha de Ni una menos a pedir por "las niñeces".
Tarea para el hogar: definila con una palabra
Es imposible debatir seriamente con alguien que, en el fondo, avala y romantiza el robo a mano armada. El sentido común de Agustín difícilmente pueda convencer a una persona que cree tener derecho a quedarse con el fruto del trabajo ajeno. Lo más grave no es solo la defensa del saqueo, sino la arrogancia con la que lo justifica. Porque cuando alguien convierte el robo en virtud y la confiscación en justicia, el problema ya no es de argumentos: es moral.
El desgarrador pedido de la mamá de Camila Merlo, la joven descuartizada en un basural de Córdoba
Mora participó de la marcha en Córdoba para reclamar justicia por Agostina Vega y ante los micrófonos de #TelenocheCórdoba volvió a exigir que se intensifiquen los rastrillajes para encontrar los restos faltantes de Camila. A más de seis meses del crimen, aseguró que aún no puede darle sepultura a su hija.
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El mal existe y es una condición inherente al ser humano. Tratar de que simplemente no exista más con algún cursito de género bajado desde el estado o alguna palabrita linda repetida por algún munipa y listo es una solución infantil e inútil. Y es inútil porque el estado no puede meterse en el seno de cada familia a regular la génesis de la maldad, aún cuando el estado fuera inherentemente "bueno". Lo que hay que hacer con el mal que existe es erradicarlo. Y eso se logra, de mínima, encerrando DE POR VIDA a todo violador, pedófilo y asesino confirmado, y en lo posible, detectando las conductas de riesgo desde la adolescencia.
El periodismo de Córdoba que tiene info va a seguir callados sin contar que los cortes de la niña fueron hechos por alguien con suma experiencia?.
Barrelier no era médico ni carnicero como para tener expertise en cortar carne.
La pauta que cobran esta llena de sangre.
Dijeron recién que el novicieto de 18 años que llamaron franco se salvó de ser acusado porque ese día que desapareció la nena estaba preso en una comisaría y salió a las 03:00 de la madrugada!!
Dios santo no hay uno sano en este caso!😯😯😯😳🤌🤌😯