“Se pueden inventar verbos? Quiero decirte uno: yo te cielo, así mis alas se extienden enormes para amarte sin medida.” Y así nunca se sintió suficiente.
Frida dijo “yo te cielo” y una vez más te digo “yo te todo” vida mía.
Ven, que quiero abrazarte tan fuerte que el mundo deje de existir por un instante, que nuestras almas se reconozcan en silencio y que, cuando llegue el último latido, todavía estemos ahí, abrazados, eligiéndonos una vez más… hasta que la vida termine.